- Ante cualquier consulta o sugerencia comunicarse
con el Departamento Climatología clima@meteofa.mil.ar
www.meteonet.com.ar/clima/BolTend.htm
GACETILLA
DE PRENSA
22
de marzo de 2002
CLIMA INTA
PERGAMINO
LAS
INUNDACIONES EN PERGAMINO Y LOS PRONOSTICOS DEL SMN Y DEL INTA
Ing.
Luis Antonio Blotta lblotta@pergamino.inta.gov.ar
perclim@pergamino.inta.gov.ar
El
pronóstico del SMN y del Instituto de Clima y Agua del INTA
CNIA Castelar preveía el impacto de un Frente Frío, proveniente
del Anticiclón Antártico, sobre la región pampeana, el
fin de semana del 16 al 17 de marzo de 2002. Era probable la caída
de 50 mm de lluvia.
El viernes por la noche, se desprendió de la importante
masa del Frente Frío, un "trozo" del tamaño
de media provincia de Bs.As., "deslizándose"
hacia el Mar Argentino. Esa pérdida le hizo perder
potencia y produjo que el Frente pasara por la región de
Pergamino sin ocasionar tormentas. Si produjo severas
tormentas sobre el área metropolitana AMBA.
A las 1:30 del lunes 18, a consecuencia de una Corriente de
Chorro sobre un sector del extremo occidental de las provincias
de Bs As y de Sta Fe, de 200 km de ancho por 400 km de largo, se
produjo una Divergencia con la consecuencia de una copiosa
tormenta de más de 100 mm de lluvia en no más de tres horas.
Recuérdese que es absolutamente convencional que sobre
Pergamino pueda caer una lluvia con una intensidad de 55 mm cada
media hora.
Este fenómeno fue monitoreado por el radar Doppler en Ezeiza, y
por el satélite pasivo GOES 8. ¿Si se informara a Defensa
Civil de Pergamino a las 1 de la madrugada del lunes 18 que «
... 30 minutos después, probablemente caiga una lluvia intensísima
...», está el Sistema de Prevención Activo?.
La génesis de una tormenta exitosa en menos de una hora es un
proceso común y ordinario en región pampeana. Dicho
mecanismo regional no tiene pródromos. Por lo tanto queda fuera
de los cálculos y modelos de pronóstico, y coloca a los
mecanismos de prevención de inundaciones "a la orden del día".
Aproximadamente el 50 % de las inundaciones del Arroyo Pergamino
y su Llanura de Inundación, fueron provocadas por fenómenos
meteorológicos de súbita aparición. En el siglo xx hubieron
27 graves inundaciones, de las cuales tres fueron muy graves en
1939, 1984, 1995.
Un programa de mitigación del efecto de inundaciones puede abordarse
desde dos aproximaciones:
* estructural
y, * no estructural.
La primera incluye obras de infraestructura
tendientes a modificar el régimen de escurrimiento, el control
de la erosión y deposición, y el manejo de la cuenca en
general: construcción de diques y embalses, acondicionamiento
del cauce (entubamientos y rectificaciones), construcción de
nuevos cauces (canales aliviadores), almacenamiento temporario
de los excedentes, conservación de suelos, espacios verdes y
forestación (para aumentar la infiltración).
Las
medidas no estructurales incluyen el monitoreo, implementación
de sistemas de alarma y previsión, la zonificación
territorial, los códigos y planes de urbanización,
los planes de evacuación, estimación de los
potenciales impactos, instrumentación de políticas de
seguros, etc.
También es
factible realizar predicciones de las áreas proclives a ser
inundadas sobre la base de la elaboración de mapas de riesgo y
susceptibilidad, apoyados en mapas geomorfológicos de
detalle.
La
predicción del tiempo, por el contrario, es menos precisa y se
basa en la modelización y en los sistemas de alerta temprana.
Los riesgos naturales se derivan de las interacciones entre las
actividades humanas y los sistemas geomorfológicos funcionales.
Estas interacciones poseen en primer lugar, una componente
espacial, en la cual el uso y ocupación del territorio por un
lado, y la posibilidad y actividad geomorfológica por el otro,
se plasman en mapas (cartografía temática). En consecuencia,
la cartografía temática aparece como una de las herramientas
fundamentales en la predicción y prevención de los riesgos
geológicos. Sin embargo, esta actividad fue soslayada, en los
planeamientos y acciones ejecutadas hasta el presente en nuestro
país.
GACETILLA
DE PRENSA
22
de marzo de 2002
CLIMA INTA
PERGAMINO
DIA
MUNDIAL DEL AGUA
Ing.
Luis Antonio Blotta lblotta@pergamino.inta.gov.ar
perclim@pergamino.inta.gov.ar
|
[Extraído
de: www.meteonet.com.ar/prensa/gace02/gace0102.htm
Fuerza
Aérea Argentina
Comando de Regiones Aéreas
SERVICIO METEOROLÓGICO NACIONAL
GACETILLA
Nº 1- Año 2002
22 DE MARZO-DÍA MUNDIAL DEL
AGUA
EL
AGUA Y EL DESARROLLO
|
|
Con
motivo del Día Mundial del Agua, que se conmemora el
22 de marzo de cada año, la Asamblea General de las
Naciones Unidas adoptó como tema para 2002: "El
Agua y el Desarrollo".
En
la declaración del Secretario General de la
Organización Meteorológica Mundial, OMM, se
destacan los siguientes párrafos:
El hombre y la sociedad tienen por meta mejorar sus
condiciones de vida. Cada hombre y cada colectividad
lucha por desarrollarse y, dado que el agua dulce es
esencial para la vida, también es fundamental para
todo tipo de desarrollo, en diversas formas.
La salud humana y el desarrollo social dependen de la
disponibilidad de agua dulce, tanto en cantidad cono
en calidad, para beber, cocinar y para la higiene
personal. Dado que en el mundo aproximadamente 1,2
miles de millones de personas no tienen acceso al agua
potable y que el agua potable contaminada y el
suministro inadecuado de agua provocan el 10% de todas
las enfermedades en los países en desarrollo, es
evidente que todavía queda mucho por hacer. Conviene,
por consiguiente, determinar los suministros
pertinentes de agua potable.
El desarrollo industrial y la explosión urbana
actuales no sólo exigen que el suministro de agua
satisfaga la demanda para el uso del hombre y de la
industria y para generar energía sino también que
las colectividades y las compañías sean conscientes
de que con el desarrollo urbano aumentan los riesgos
de inundaciones y que se deben tomar medidas
pertinentes para protegerse de estos riesgos. Para
ello, es necesario disponer de información sobre la
posibilidad de que ocurran inundaciones y sobre las
medidas preventivas que hay que tomar.
Para
alimentar de forma adecuada a la población mundial,
que aumenta cada día, es necesario fomentar el
desarrollo agrícola que, dado la disponibilidad
limitada de agua y de tierra, exige una utilización más
racional de los recursos disponibles. Para ello también
es necesario poseer información pertinente sobre la
disponibilidad de recursos y sobre su fiabilidad.
Como
hemos dicho antes, es evidente que todos los países
del mundo luchan por desarrollarse aún más, lo cual
es natural. En lo que respecta al sector del agua
dulce todavía puede hacerse mucho, incluso en los países
que están más avanzados desde el punto de vista técnico,
para mejorar la gestión integrada y eficaz de los
recursos hídricos y reducir las repercusiones de las
inundaciones y de la sequía.
Sin
embargo no cabe duda que el Día Mundial del Agua de
2002 tiene que tratar principalmente la situación
económica y social de los países en desarrollo del
mundo y especialmente los denominados países menos
desarrollados. Es fundamental llevar a cabo
evaluaciones más precisas de los recursos de agua
dulce de estos países, y ocuparse de su gestión,
para fomentar su desarrollo y estabilidad económica,
incluso para permitir la supervivencia de millones de
habitantes.
La OMM,
está comprometida en los planes de desarrollo no sólo
de los Servicios Hidrológicos Nacionales, sino también
en las medidas que toman de dichos Servicios para
ayudar a sus gobiernos y a la población mundial en
general.
En el
marco de las actividades de cooperación técnica de
la OMM, se sigue brindando ayuda a cada país y a los
diversos grupos de países a tomar medidas para la
gestión del agua dulce y para la protección contra
las crecidas. Este apoyo ha permitido fomentar las
posibilidades que tienen los organismos y los
institutos meteorológicos e hidrológicos, nacionales
y regionales, de facilitar información y datos
pertinentes a los diversos sectores económicos y
sociales nacionales, contribuyendo así a su
desarrollo sostenible.
El
Servicio Meteorológico Nacional (SMN) está abocado
al desarrollo en este ámbito, ya que es el organismo
responsable de asesorar a las autoridades
gubernamentales y al público en general sobre la
cantidad, calidad y fiabilidad de las fuentes de agua
dulce y sobre los peligros de que ocurran catástrofes
naturales relacionadas con el agua.
Buenos
Aires, marzo de 2002.
|
GACETILLA
DE PRENSA
13
de marzo de 2002
CLIMA INTA
PERGAMINO
Ing.
Luis Antonio Blotta lblotta@pergamino.inta.gov.ar
perclim@pergamino.inta.gov.ar
OBRAS
HIDRAULICAS EN LA CUENCA DEL RIO SALADO
Las
tareas de infraestructura, sin ser la solución
definitiva, asegurarían
la salida del excedente de agua.
Pide el INTA que
el problema sea analizado sin atenerse
a "límites geográfico-políticos"
Siempre el ahorro y la acumulación de agua en el perfil del
suelo es una promesa de buenos rindes agrícolas en la región
pampeana. Luego, la concentración de lluvias se convirtió en
mal presagio.
En 2001, sólo en Buenos Aires, la inundación cubrió 5,5
millones de ha; generando pérdidas por más de 400
millones de pesos.
Mientras el problema se dilata, los productores agropecuarios aún
esperan obras de infraestructura que, aunque no ofrecerían
una solución definitiva, asegurarían al menos la salida
del excedente de agua.
El proceso de licitación de las obras en la cuenca del río
Salado incluidas en el Plan de Infraestructura Nacional aún
no se ha realizado. Se trata de la conexión de la laguna La
Picasa con la cañada Las Horquetas, la adecuación de la
capacidad de las lagunas La Salada y Mar Chiquita, la canalización
de Las Horquetas y la regulación de las lagunas Gómez y Rocha.
Estos trabajos demandarán una inversión de alrededor de $
100 millones, incluidas las expropiaciones.
La cuenca del río Salado abarca 170 000 km2; allí se obtiene
el 30 % de la producción nacional de carne y el 25 % de la
de maíz, trigo, girasol y soja.
Completar el programa de obras, cuyo costo total es de $ 1800
millones, demorará 18 años. Sólo entonces se aliviará
el impacto del exceso de agua.
Un problema sin límites
"Para cambiar el panorama en la cuenca del río Salado, ésta
tiene que ser vista como un sistema que no respeta límites
geográficos", señaló Stella Carballo, del Instituto de
Clima y Agua del INTA CNIA Castelar. Esa evaluación
integral de las inundaciones también apunta al compromiso de
los productores en la evaluación de las obras
planificadas: "Deben conocer los trabajos proyectados y
participar activamente en su desarrollo", sostuvo
Carballo.
La investigadora espera que, así, se evite "la anarquía
que fue palpable en el campo durante la inundación de
1987", cuando los propios productores construían canales
para sacarse el agua de encima. Carballo propone buscar una
solución compartida en lugar de una defensa individual frente
al problema. "Mientras no haya una participación
interdisciplinaria, no se frenarán las consecuencias de la
inundación", aseveró.
Ante la preocupación de los productores, que temen recibir los
excedentes aguas abajo sin contar previamente con obras de
contención, Ángel Maydana, director de Saneamiento y Obras Hidráulicas
bonaerense, sostuvo que "los primeros trabajos asegurarán
la retención aguas arriba"
La decisión de empezar por el área NW -justifican
en esa dependencia- se basa en la mayor productividad de
esas tierras respecto de las del Salado inferior. Sin riesgo de
inundación, allí la tasa de retorno es del 21 %.
La provincia prevé licitar las obras a su cargo en 2002. Los
trabajos demandarán 85 millones de pesos y comprenden la
ampliación de la capacidad de conducción del Salado inferior
(para lo que habrá que remover puentes y lomas y construir
terraplenes agrícolas), y en el aumento de la capacidad de
la laguna de Bragado. También se ensanchará el canal San Emilio,
el que se extiende al sur de la ruta 5 y el que va de Bragado a
Gómez Cazón.
En el INTA evalúan que no hay una solución hidráulica
estructural, dada la magnitud de la inundación. La región
afectada comprende el NW y el centro de Bs As, el S de Córdoba,
el NE de La Pampa y el S de Santa Fe.
Ya en 2000 la zona fue castigada por
lluvias que son comunes de los ciclos húmedos (1870 a 1920;
1973-2020?).
La falta de piso y la cercanía de las napas presagiaban
una situación extrema. Las persistentes lluvias prácticamente
paralizan la producción: afecta el movimiento de hacienda, el
traslado de la producción láctea y las labores agrícolas.
www.lanacion.com.ar/01/10/22/dg_345060.asp
5
de marzo de 2002
CLIMA INTA
PERGAMINO
INICIATIVA
DE CIELOS CLAROS, de EEUU
EEUU
ANUNCIA INICIATIVAS SOBRE CONTAMINACIÓN
Ing.
Luis Antonio Blotta lblotta@pergamino.inta.gov.ar
perclim@pergamino.inta.gov.ar
EUU presentó
una iniciativa para reducir las emisiones de
las centrales eléctricas, así como una
nueva estrategia para abordar el cambio climático.
-- La Iniciativa de Cielos Claros. Reduce en las
centrales eléctricas las emisiones de tres de los
principales contaminantes del aire -- óxido de
nitrógeno, dióxido de azufre y mercurio -- en 70 %. La
iniciativa mejorará la calidad del aire con la
utilización de un planteo de mercado.
-- Cambio del clima global. Compromete a EEUU a
una estrategia para reducir durante los próximos
diez años en 18 % la intensidad de los gases del efecto
de invernadero. La iniciativa sostendrá
además investigaciones del cambio climático.
-- Reducir las emisiones de tres principales
contaminantes del aire producidos por las centrales
eléctricas:
-- Se reduce en 73 % la emisión de dióxido
de azufre (SO2), de 11 millones de tn actuales
a 4,5 millones tn en 2010, y a 3 millones tn en 2018.
-- Se reduce la emisión de óxido de nitrógeno (Nox)
en 67 %, de 5 millones de tn actuales a 2,1
millones tn en 2008, y a 1,7 millones tn en 2018.
-- Se reduce en 69 % las emisiones de mercurio -
el primer límite que se haya impuesto a las emisiones de
mercurio en EEUU: del actual de 48 tn a un
máximo de 26 tn en 2010, y a 15 tn en 2018.
UTILIZA
ENFOQUE BASADO EN EL MERCADO
-- Mitiga contra enfermedades respiratorias
y cardiovasculares al reducir la contaminación, la
lluvia ácida, las partículas minúsculas, la bruma
regional y las deposiciones de óxido de nitrógeno y de
mercurio.
-- Protege la fauna, hábitats y sistemas ecológicos.
-- Reduce la contaminación, en forma económica
y con mayor certeza, utilizando un programa "tope y trueque",
el cual reemplaza al ciclo de litigios, con mejoras en
la calidad del aire.
-- Ahorra casi mil millones de dólares anuales en
costos de cumplimiento, que son transferidos al
consumidor norteamericano, y se mejora la calidad del
aire. Protege la provisión más confiable y económica
de electricidad.
-- Aplica como modelo la ley de aire puro de mayor éxito
-- el programa para la lluvia ácida de la Ley del Aire
Puro de 1990 -- y se incentiva la utilización de
tecnologías nuevas y más limpias para el control de la
contaminación.
NUEVO ENFOQUE PARA EL CAMBIO DEL CLIMA MUNDIAL
EEUU se compromete a una nueva estrategia
de reducir en 18 % la intensidad de los gases del efecto
de invernadero durante los próximos 10 años. La
iniciativa sostiene también la investigación del cambio
climático y asegura que los trabajadores norteamericanos y
los ciudadanos del mundo en desarrollo no serán injustamente penalizados.
La iniciativa de EEUU es un camino que desacelerará el
aumento de las emisiones de gases del efecto de
invernadero y -- según cómo lo justifique la ciencia --
detendrá y luego revertirá ese aumento.
-- Reducir en 18 % la intensidad de los gases del efecto
de invernadero durante los próximos diez años. La
intensidad de los gases del efecto de invernadero es la proporción
de esas emisiones en relación con la producción económica.
La meta presidencial procura reducir la proporción
de las emisiones de 183 tn métricas estimadas por millón
de dólares del Producto Interno Bruto en 2002, a 151 tn
métricas por millón de dólares del PIB en 2012.
Esta política, al reducir el aumento de los gases del
efecto de invernadero, permitirá a EEUU estabilizar la
concentración a largo plazo de gases del efecto de
invernadero en la atmósfera, y al mismo tiempo sostendrá el crecimiento
económico necesario para financiar nuestras inversiones
en una estructura de recursos energéticos nuevos y más
limpios. EEUU ya está mejorando la intensidad de sus
gases del efecto de invernadero; las políticas y programas nuevos
acelerarán ese progreso, y evitarán la producción de más de
500 millones de tn métricas de emisiones de gases del efecto
de invernadero durante los diez años próximos -- equivalente
a sacar de circulación a casi uno de cada tres automóviles.
Esta meta se compara con el progreso medio que se exige
de los países participantes en el Protocolo de Kioto.
-- Nuevo instrumento para medir y reconocer reducciones
en las emisiones. EEUU mejorará su registro de los gases
del efecto de invernadero para aumentar la precisión,
confiabilidad y verificación de las mediciones,
colaborando y tomando en cuenta los planteamientos
internos e internacionales de los
países surgentes. Estas mejoras darán a las empresas
incentivos para invertir en tecnologías nuevas y más
limpias y reducir voluntariamente las emisiones de gases
del efecto de invernadero.
-- Proteger y proveer créditos transferibles para las reducciones
en las emisiones. El presidente mandará al
secretario de Recursos Energéticos a que recomiende
reformas para: (1) asegurar que las empresas que
registran reducciones voluntarias no sean penalizadas
bajo una futura política climática, y (2) dar crédito
a las compañías que demuestren reducciones reales en
sus emisiones.
-- Examinar el progreso en el cambio climático y tomar
medidas adicionales si fuera necesario en 2012, lo que
puede incluir un programa amplio, con base de mercado, así
como iniciativas adicionales para acelerar la tecnología.
Si en 2012 no se han alcanzado las metas, y la
ciencia justifica nuevas medidas políticas, EEUU
responderá con medidas adicionales, que podrán incluir
un programa amplio, con base de mercado, así como
incentivos adicionales y medidas voluntarias diseñadas
para acelerar el desarrollo y la puesta en práctica de la
tecnología.
-- Financiamiento sin precedente para programas
relacionados con el cambio climático: el presupuesto
propuesto por el presidente para el año fiscal 2003
provee 4,5 mil millones de dólares para las actividades
relacionadas con el cambio climático -- un aumento de
700 millones de dólares. El mismo incluye el primer año
del financiamiento de un compromiso de cinco años, 4,6 mil millones
de dólares, en créditos tributarios para fuentes de energía
renovable.
-- Una alternativa unilateral al Protocolo de
Kioto. No hace lugar a reducir drásticamente las
emisiones de gases del efecto de invernadero, las que harían
que millones de trabajadores norteamericanos perdieran
sus empleos y socavarían nuestra capacidad de hacer
inversiones a largo plazo en recursos energéticos
limpios -- como lo hubiera requerido el Protocolo de Kioto
GACETILLA
DE PRENSA
19
de febrero de 2002
CLIMA INTA
PERGAMINO
EL
EFECTO INVERNADERO
¿Calentamiento
Global o Próxima Glaciación?
La
afirmación de que la atmósfera de la Tierra se está
calentando es "El" tema en las ciencias
ambientales, acaparando la atención de la gente, y provocando temores
y angustias, ya que existirían consecuencias futuras
catastróficas. Algunos investigadores acuerdan con la teoría
del «Calentamiento Global» y otros no. ¿Con quién concordar?.
Veamos:
Nociones
de Climatología
De ocurrir
el Calentamiento no podría esperarse de un
día para otro, y sin la ocurrencia de grandes fríos de
vez en cuando. Dado que la climatología se maneja con la
"escala geológica" (períodos de tiempo de miles o
de millones de años), mediciones realizadas en cortos períodos
de cinco ó cincuenta, ó cien ó cuatrocientos años,
no marcan tendencia. Las variaciones que ocurren dentro de
tales períodos se consideran «variaciones naturales, o
"ruido estadístico"...
La
cobertura de gases de la Tierra constituye su Invernadero
natural. Si los gases de la atmósfera no existiesen, la
temperatura del día subiría a 98o C y la
nocturna bajaría a -172o C. La temperatura media sería
de 25oC. Como la temperatura media de la Tierra es de 15oC, se
calcula que el efecto invernadero que nos proporciona la atmósfera
equivale a 34oC. El famoso investigador Sherwood Idso, del
Servicio de Investigación del Departamento de Agricultura de
los EEUU y profesor del Dto. de Botánica y Geografía de la
Universidad de Arizona, tiene una razonable teoría basada
en estos 34o C del invernadero natural de la Tierra, elaborada
después de años de investigación.
Idso
investigó una propiedad de la atmósfera llamada «emisividad»:
medida de lo próximo que están sus propiedades como
absorbedor y radiador de energía a las del más eficaz radiador
posible, el llamado «cuerpo negro». Un cuerpo negro perfecto
absorbe toda la energía radiante que recibe. Por lo tanto, la
Tierra está actuando casi tan eficientemente como un «cuerpo
negro» absorbiendo el 90 % de la energía recibida desde
el Sol.
En
cualquiera de los casos imaginables, la atmósfera de la Tierra
no podría ser tan eficaz como un cuerpo negro y, al actuar
ahora con una eficacia del 90 % del cuerpo negro en el
infrarrojo, ha producido un efecto invernadero global de 34o C.
Ese 10 % que falta, dice Idso, no podría producir más que otro
10 % de efecto invernadero, es decir, no más que un ulterior
aumento de temperatura media global de 3,4o C.
Sin
embargo, es imposible que la Tierra actúe como un cuerpo negro
perfecto debido a la simple razón que este cuerpo negro no
puede existir. Es sólo un ejercicio intelectual de los científicos.
Por otra parte, los largos estudios de Idso le hacen afirmar que
una duplicación del CO2 en la atmósfera sólo provocaría un
aumento de la temperatura de solo 0,34o C.
Bastante
CO2
Hay un
aspecto del aumento del CO2 en la atmósfera que es su impacto
sobre la Biosfera. El CO2 tiene un rol esencial ya que, al revés
que los demás gases emitidos por la quema de combustibles fósiles,
no es un gas contaminante con efectos potencialmente perniciosos
para la biosfera, sino que se trata de un gas esencial y
altamente beneficioso para el desarrollo de la vida animal y
vegetal en nuestro planeta Tierra.
En
consecuencia, cuando el humano emite CO2 a la atmósfera no la
estaría dañando, sino más bien beneficiándola por cierto
que dentro de cualquiera de los rangos que puedan ocurrir a
causa de la quema de combustibles fósiles. Existen numerosos
estudios que han evaluado el posible impacto que un aumento del
CO2 tendría sobre una gran variedad de plantas, tanto
silvestres como cultivadas. Las conclusiones generalizadas son
abrumadoramente positivas y se pueden resumir así: «Mayores
niveles de CO2 provocan aumento en la fotosíntesis, peso de las
plantas, cantidad de ramas, hojas y frutos, tamaño de estos últimos,
tolerancia de las plantas a la contaminación atmosférica y un
marcado aumento de la eficiencia en el uso del agua».
Por
último, los estudios de Maier-Reimer y Hasselmann (Climate
Dynamics, 1987) demuestran que, a mayor temperatura, mayor es el
crecimiento de las plantas por lo menos dentro de los rangos
de temperatura observados en nuestro planeta. Esto es cierto
para las temperaturas tropicales, y refleja parcialmente el
hecho que la variedad de especies en la biosfera aumenta a
medida que aumentan la temperatura y la humedad.
Los
Modelos
La
información del Calentamiento Global se basa en modelos llamados
MCG, Modelos de Circulación General.
Para aclarar,
no importa cuán perfectos sean los programas que corren en
computadoras esos modelos. Son solamente 'modelos imperfectos',
es decir, simplificaciones asombrosas e incompletas de la
multitud de procesos físicos, químicos y biológicos que
ocurren en la Tierra. Están lejos de incluir a todos
los procesos que son importantes para el clima. Por de pronto,
existen una infinidad de procesos naturales aún desconocidos y
que no están, lógicamente, incorporados a estos modelos, por
lo que sus resultados carecen de valor científico. Son
realmente profecías y no llegan a ser ni siquiera
predicciones. Veamos por qué.
Los
científicos han ideado un modelo teórico o simulación de
situaciones. Los modelos creados para simular el funcionamiento
de la atmósfera son del tipo de modelo tridimensional o Modelos
de Circulación General. Para tener una somera idea de
la precisión y fiabilidad que pueden tener estos modelos, véase su
construcción.
El
modelo divide al planeta en dos hemisferios y toma en cuenta
solamente al Hemisferio Norte. El Sur no existe para los
climatólogos. Luego dividen al mundo en una cuadrícula cuyos
cuadrados tienen 450 km de lado. Cada uno de estos cuadrados
tiene encima suyo una columna de aire de 50 km de altura donde
se reproducirían miles de reacciones químicas y físicas.
Cada una de estas reacciones debe representarse por una ecuación
que contiene constantes y variables. Lo difícil es determinar
el valor de estas variables y constantes. Para ello, los científicos
comienzan con un valor a «ojo de buen cubero» y luego lo van
modificando de acuerdo a los resultados.
Si
los resultados obtenidos no parecen confirmar la hipótesis de
que la temperatura aumentará, se siguen modificando las
variables hasta que se obtiene el resultado apetecido. Sin
embargo, la cuadrícula de 450 km de lado es demasiada grande y
los valores dentro de cada una de ellas es diferente al de las
cuadrículas vecinas. De acuerdo a esto, mientras en uno de los
cuadrados está lloviendo torrencialmente, en el cuadrado vecino
hay sequía; en otro calor y en el siguiente congelamiento.
La precisión o «fineza» de este análisis y simulación de la
Tierra es demasiado grosera como para ser considerado con alguna
seriedad.
Los
MCG, aún los más perfeccionados y costosos de «correr», están
muy, pero muy lejos de ser representaciones adecuadas de la
realidad: la radiación solar se introduce como un valor fijo,
correspondiente ya sea al verano o bien al invierno. Los MCG no
pueden calcular los efectos de las variaciones estacionales y
los científicos no se han puesto de acuerdo sobre el efecto de
la nubosidad en el clima: ¿ayuda a calentar a la atmósfera al
impedir que la radiación escape al espacio, o en realidad enfría
al planeta al impedir que los rayos solares lleguen hasta la
superficie del mismo? Imaginen el resultado de una ecuación con
una variable que puede tener valor negativo para unos, o
positivo para otros. ¿A quién creerle?
Pero
lo peor de todo es que ninguno de los modelos usados hasta ahora
toma adecuadamente en cuenta a los océanos. Y algo más: ni las
corrientes del Niño o La Niña son consideradas algo que valga
la pena introducir como dato. Cuando se piensa que los océanos
cubren un 73% de la superficie del planeta, y este 73% está
ausente en los cálculos, hay algo en los MCG que no puede andar
bien. Sin embargo, James Hansen al hablar ante el Congreso
de EE UU afirmó que el Calentamiento Global se había
iniciado, y lo hizo basándose únicamente en los resultados de
su MCG.
La
Próxima Glaciación
Durante
los últimos 800 000 años el clima de la Tierra ha pasado por
ocho ciclos bien diferenciados de 100 000 años c/u
aproximadamente. Estos ciclos están gobernados por los períodos
de excentricidad, inclinación y precesión de la órbita del
planeta. En cada uno de los ciclos pasados, el período de
crecimiento de los hielos terminó con una fusión general,
seguido por un período de más o menos 10 000 años conocido
como período interglacial donde prevaleció un clima
relativamente más cálido en las previamente cubiertas de hielo
latitudes boreales. La inercia térmica de los océanos es tan
descomunal que las glaciaciones han sido de menor extensión,
aquí en el Hemisferio Sur.
El
actual período interglacial ya ha durado más de 10 000 años
en promedio. Puede sospecharse un nuevo período de avance
de los hielos. Una nueva Era Glacial estaría por
comenzar en cualquier momento. Ya sea que tome unos pocos miles
o unos cientos de años en manifestarse, o que el proceso ya
haya comenzado es difícil de precisar. De algo sí podemos
estar seguros: la histeria actual sobre el calentamiento global
con las apocalípticas profecías de fusión de los casquetes
polares, inundación de las zonas costeras y desertificación de
las tierras fértiles no está ayudando para nada a que la
gente comprenda cuáles son las reales y complejas fuerzas que
dan forma al clima terrestre.
Entonces,
veamos la historia de los ciclos del clima de la Tierra,
que ha sido compilada durante cientos de años por la
Paleoclimatología. Los períodos de 100 000 años no son una
pendiente descendente continua de temperatura y glaciación sino
que están modulados por ciclos de aproximadamente 20 000 años,
consistentes en 10 000 años de enfriamiento y avance de los
hielos, seguidos por 10 000 años de calentamiento y retroceso
de los glaciares. Sin embargo, estas subidas y bajadas más
cortas tienden a ser cada vez más frías a medida que avanza el
ciclo mayor de 100 000 años. El clímax glacial de la última
glaciación de 100 000 años ocurrió hace 18 000 años, en
tiempos en que las sociedades humanas estaban ya bien asentadas
en la Tierra.
¿Dónde
Estamos Ahora?
Actualmente
nos encontramos pasados del esperado punto final de un período
interglacial que comenzó hace más de 10 000 años. Estamos
ahora en un punto en el calendario paleoclimático donde se
espera el inicio de un nuevo período glacial de 100 000 años,
que bien puede haber comenzado ya. ¿Una pequeña muestra
de ello podría ser el frío invierno del Hemisferio Norte de
1997? ¿O del invierno del 99?¿O el fresco verano del 99 en el
Hemisferio Sur? ¿O el gélido invierno del 2000?
El
Clima Global se ha estado enfriando durante los últimos 6 a 8
000 años y es ahora casi 0,4º C más frío que durante el
tiempo del «óptimo climático postglacial». Se puede citar
como evidencia el avance de la cubierta de hielo de Groenlandia
o el movimiento hacia el Sur de la línea de heladas del SE de EEUU
(el límite del cultivo de citrus, ahora apenas llega un poco al
N de Orlando, hace 40 años estaba por Jacksonville, unos 160 km
más al N), sugiere que el enfriamiento está iniciado. Uno de
los axiomas de la climatología dice que:
"Un
cambio de clima sería un cambio permanente de un parámetro
climático de un período de 30 años o un promedio de cierto
número de dichos períodos a otro período de 30 años, en
donde el cambio es de suficiente magnitud como para ser
caracterizado de tal".
Esta
magnitud depende la variabilidad natural del parámetro. En
consecuencia, si hay una serie de estaciones o años mucho más
cortos que 30 años, en donde el clima es más frío o más
caliente, más seco o más lluvioso que el promedio de 30 años,
no se habla aún de cambio climático sino de fluctuaciones climáticas
de corto plazo. Por ello, la ocurrencia de una serie de muy fríos
inviernos en la década del 70 no constituyó un cambio climático,
como tampoco lo fue la ocurrencia de veranos muy calientes y
secos de los años 80, porque, en ambos casos, el clima retornó
a sus niveles de largo plazo. Las sequías de los años 30 y los
fríos inviernos de los 70 constituyen verdaderos ejemplos de
variaciones climáticas de corto plazo.
Apocalipsis
. . . ¿Cuándo?
Después
de una serie de oscilaciones de corto término que comenzaron
hacia unos 12 000 años aC, se produjo una subida de las
temperaturas hacia el 8 300 aC que condujo a una sostenida alta
temperatura en la Europa del Norte, que antes estaba totalmente
cubierta de hielo. Las máximas temperaturas estivales que se
experimentaron en Europa en los últimos 10 000 años ocurrieron
alrededor de 6 000 años aC. Por su parte, este calor llegó a
Norteamérica recién hacia el 4 000 aC.

Los
últimos 800.000 años

FUENTE:
Adaptado de S. W. Matthews, "What's Happening to Our
Climate", National
Geographic, Nov.1976 y el IPCC, 1990,
Este
período es conocido como Óptimo Climático Postglacial donde
la temperatura era 0,5º C más alta que ahora. ¿Qué
quieren decir los científicos cuando hablan de Óptimo Climático?
Simplemente que esas temperaturas son consideradas las mejores:
las ÓPTIMAS para el desarrollo y el mantenimiento de
cualquier tipo de vida, sea animal o vegetal.
Sin
embargo, una brusca inversión conocida como Oscilación
Piora se hizo presente hacia el 3500 aC, marcada por un fuerte
avance de los glaciares en Europa y grandes migraciones de
pueblos agricultores. Desde el 3000 aC hasta el 1000 aC, el
clima recuperó un poco de su anterior calor. Del 1000
aC hasta el 500 aC los glaciares avanzaron otra vez.
Hacia
el año 400 dC, se instaló en Europa un período de más calor
y más elevados niveles de los mares, pero otra vez fue seguido
por un regreso a climas más fríos y húmedos. Puede verse la
manera, a veces brusca, que tiene el clima de la Tierra para
variar sus temperaturas, pasando de frío a calor y luego
nuevamente a frío. Y todos estos cambios se produjeron sin la más
mínima intervención del humano.
Y
otra vez más el tiempo cambió y un clima realmente cálido
imperó en el mundo, culminando en Groenlandia hacia
los años 900 a 1100 y en Europa hacia el 1100 a 1300. Este período
es conocido como el Pequeño Óptimo Climático (también como
Óptimo Climático Medieval). Las temperaturas de este período
se hicieron, por un corto período, tan altas como las del Óptimo
Climático Postglacial (6 000 a 4 000 aC).
¡Otra
Vez el Frío!
Este
hermoso período permitió la colonización de Groenlandia y la
extensión de los campos de labranza hasta muy al N de Europa y
Asia. Sin embargo, este período de bonanza hoy sería
etiquetado por los propulsores del Calentamiento Global como el
Apocalipsis Now. Pero las cosas buenas tienen su fin y así, a
partir de más o menos el 1300, se instaló en Europa un tiempo
de fríos severísimos e inviernos memorables, de unos 500 años
de duración, y que se lo conoce como la Pequeña Edad de Hielo,
o el Empeoramiento del Clima. El punto más bajo del frío
ocurrió entre 1550 y 1750. Por ejemplo, la colonia en
Groenlandia desapareció no mucho más tarde del año 1400. Y en
Inglaterra se erigían ciudades de carpas para celebrar las
Ferias Heladas sobre el congelado cauce del río Támesis aún
hasta los años de 1813 a 14.
El
resto es bastante conocido, algunos climatólogos sostienen que
la temperatura aumentó desde 1850 unos 0,5o C, otros dicen que
las aguas del Mar del Norte se han enfriado 0,5o C desde
principios del siglo. Haga el humano lo que haga, su pretendido
inmenso poder no puede competir con las fuerzas astronómicas
y cósmicas que gobiernan el subir y bajar de las temperaturas
del planeta Tierra.
La
Fusión de los Polos
En
el debate del Calentamiento Global se habla del tema de la «fusión
de los casquetes polares», con su consecuencia de aumento
de los niveles de los océanos e inundaciones de áreas
costeras.
El
Río de la Plata invadiendo al Teatro Colón y otras cosas
por el estilo. ¿Por qué es un mito o una falsedad? Veamos: es
necesario diferenciar entre los dos casquetes polares, el Ártico
y el Antártico. El casquete polar Ártico es un océano
congelado rodeado por masas de tierra de América y Asia.
Es un «cubo de hielo» flotando en el mar. Los
imperfectos modelos MCG predicen una fusión parcial del hielo
de los mares y una retirada hacia los polos de unos 300 km, pero
nunca una fusión substancial, y mucho menos uno total. ¿Cuáles
serían las consecuencias de tal fusión para los niveles del océano?
Exactamente: ninguno.
Simplemente
porque, a medida que el hielo flotante de los mares se funde, va
devolviendo el mismo volumen de agua que tomó cuando se congeló.
¿No se
cree esto? Se verifica con la prueba siguiente: se coloca en un
vaso alto dos o tres cubitos de hielo y se llena con agua
tibia hasta el mismo y exacto borde del vaso. La parte
superior de los cubitos sobresalen por encima del borde. Esperar
a que el hielo se funda totalmente y se comprobará que no se ha
derramado ni una sola gota de agua. El nivel del agua en su vaso
lo mismo que el de los océanos no aumenta cuando el hielo
flotante se funde.
La
situación es diferente en la Antártida, donde la mayor parte
del hielo está asentado sobre tierra firme. Si el hielo que
rodea a la parte de tierra firme antártica se funde, ya sabemos
lo que no va a pasar. Lo que no pasó en el vaso. Puede
preguntar ahora ¿por qué no hay más fusión? De manera
simple, porque el calentamiento profetizado por los MCG no es
suficiente para fundir más. Supongamos que el calentamiento de
la atmósfera eleve la temperatura en el polo los 3º profetizados.
La temperatura promedio de la Antártida es de unos -15o C,
por lo tanto, si se hace más caliente (hasta unos -12o C),
dicha temperatura todavía está 12o por debajo del punto
de fusión. Los hielos de tierra firme seguirán
congelados.
La
Antártida es, como se dijo antes, un bloque de hielo reposando
sobre un continente. Más del 90% del hielo de la Tierra está
allí, mientras que Groenlandia sólo tiene el 5%. El resto está
en los distintos glaciares que hay en el mundo. Los científicos
han calculado que no existirá una significativa fusión de la
cobertura helada de la Antártida, sino una mínima fusión de
los hielos que circundan al continente, con un efecto nulo sobre
el nivel de los mares.
Los
científicos que han analizado la respuesta de la cobertura de
hielo de la Antártida a un calentamiento provocado por la
mentada duplicación de los niveles de CO2 en la atmósfera han
descubierto, para desazón de los catastrofistas, que en
realidad los hielos van a aumentar, en lugar de disminuir! ¿Por
qué? Primero, la Antártida es un lugar sumamente frío, por lo
que aún un substancial calentamiento no provocará un deshielo
significativo. Pero, en segundo lugar, y mucho más importante,
ya que el aire sobre y alrededor del continente se calentará
(supuestamente) tanto, podrá contener mucho más vapor de agua
que lo que puede hacer ahora.
La
Física dice que la capacidad del aire de contener vapor de
agua se duplica con aproximadamente cada 10o C de aumento. Parte
de esta nueva cantidad de humedad se condensará y caerá en
forma de nieve. Esta nieve no se fundirá, y su acumulación hará
que la cobertura de hielos de la Antártida vaya creciendo de
manera paulatina. Ahora bien, esto es en esencia una neta
transferencia de agua de los mares hacia la tierra, donde
permanecerá durante miles de años. Este balance negativo de
agua de los océanos hará que en realidad el nivel de los
mismos descienda unos 3 dm. ¡El Teatro Colón no será
inundado por el Río de la Plata!.
Aunque
esto sea una sorpresa para mucha gente, este hecho es
conocido por los climatólogos desde hace años. A
consecuencia de estudios, se determinó que durante períodos
geológicos de millones de años atrás, los niveles de los
mares eran mucho más bajos durante los períodos calientes que
durante los períodos fríos.
Finalmente,
los científicos parecen haber considerado con mayor cuidado el
real impacto de las mayores temperaturas sobre los casquetes
polares y, en consecuencia, han disminuido sus estimaciones del
aumento del nivel de los mares a 3 dm. En efecto, las
observaciones realizadas indican que el espesor de los hielos de
Groenlandia y de la Antártida han aumentado en los últimos años.
Los últimos modelos MCG han disminuido más todavía el futuro
aumento del nivel de los océanos a unos insignificantes 2,5 cm
para los próximos 50 años. Cada vez menos apocalíptico.
El
Verano del 88
En
EEUU, 1988 fue un año particularmente seco y caliente. Desde
entonces, se afirma que la sequía del 88 fue la prueba de
que la teoría del Calentamiento Global es correcta y que el
Apocalipsis está a nuestras puertas ... a menos que se
implementaran las medidas que el Establishment de la Ecología
proponía con todas las penosas consecuencias que ello
acarrea a las naciones más pobres del mundo. Sin embargo, para
dejar algunas cosas bien en claro, es menester decir que, para
cualquier persona que fuese capaz de leer una tabla climatológica
(para no mencionar a los científicos en climatología), las
predicciones basadas en el único año de 1988 eran algo que
erizaba los pelos. Veamos entonces por qué esto fue uno de los
"bloopers" científicos más grandes registrados.
Primero,
volvamos a la hipótesis central de qué es el Clima, y grabarlo profundamente
en la memoria:
El
Clima es el promedio a largo plazo de un parámetro climático,
y
un Cambio Climático es el cambio a largo plazo y duradero de
ese parámetro.
Una
serie de algunos pocos años fríos o calientes, secos o
lluviosos, son una variación climática de corto plazo y no un
cambio climático a largo plazo. Pero, como los ecologistas
sostienen que la frecuencia y la severidad de las sequías
aumentan con el Calentamiento Global, analicemos entonces al
asunto desde dos ángulos diferentes:
·
Desde la perspectiva histórica climatológica,
·
Desde la perspectiva causal.
La
Perspectiva Histórica
Créase
o no, las sequías severas son algo sumamente común, en
las grandes planicies de EEUU o en el Sahara, y en todo el
mundo. Esto es fácil de corroborar: se necesita mirar
las tablas de temperatura y lluvias de cualquier lugar del
mundo. En los EEUU, aún se recuerdan las gravísimas sequías
de los años 30 y los 50, para ser más precisos, 1934-1936, y
1952-1954.
Los
períodos que siguieron a 1954 estuvieron desprovistos de sequías
dignas de mencionarse y las décadas del 70 - 80 se
caracterizaron por veranos frescos y lluviosos, interrumpidos únicamente
en 1980 y 1983 por una sequía en las planicies del sur. Pero,
cuando llegó el año 1988 la primera gran sequía en 34 años
había que culparlo al Calentamiento Global.
Obviamente,
a partir del análisis de la historia climática de los Estados
Unidos, no existe ninguna evidencia de ninguna clase que sea,
que permita siquiera sugerir que haya ocurrido algún cambio
climático, tal como lo afirman los que manejan los modelos, y
la sequía del 88 es nada más que una pequeña y muy corta
variación natural del clima.
La
Perspectiva Causal
De
acuerdo al cálculo de los modelos, las sequías deberían
incrementarse como resultado del aumento de las temperaturas
veraniegas, en un escenario de precipitaciones relativamente
constantes, cosa que no se ha materializado aún, ni ha dado señas
de querer hacerlo. Entonces, debería haberse dado un aumento de
la frecuencia de tales situaciones donde, debido a la
incrementada evaporación, la sequedad de los suelos aumenta
simplemente como consecuencia de mayores temperaturas, pero no a
causa de cambios concurrentes en el patrón de circulación
general de la atmósfera.
Sin
embargo, los científicos han podido determinar que la sequía
del 88 no fue causada por un aumento generalizado de la
temperatura, sino a un desusado cambio en los patrones de
circulación general de la atmósfera encima y alrededor del
continente norteamericano, de naturaleza temporaria, y que se
han revertido desde entonces. La predominante característica de
tal cambio fue la muy persistente recurrencia de altas presiones
en la zona central de EEUU y el tiempo soleado y caluroso
asociado con las altas presiones del verano. Debemos rechazar,
en consecuencia, las afirmaciones sobre que la sequía de 1988
estuvo relacionada con el Calentamiento Global profetizado por
los modelos computarizados, por las siguientes razones:
o La sequía
se debió a un cambio anómalo y temporal de los patrones de
circulación general de la atmósfera.
o La
historia climática muestra que las sequías son parte normal de
las variaciones climáticas de EEUU. La única gran sequía
en 34 años no puede tomarse como una señal del Calentamiento
Global, sobre todo si los previos 34 años estuvieron
desprovistos de cualquier sequía digna de mencionarse.
Más
aún, las tendencias a largo plazo de las temperaturas de verano
en EEUU no muestran indicación del calentamiento que los
modelos predicen. Por el contrario, parece existir un
enfriamiento durante las seis últimas décadas, lo que
contradice de manera muy evidente las predicciones de los
modelos. Es necesario agregar que, si bien EEUU fueron
castigados por una de las peores sequías de la historia, otras
regiones del mundo tuvieron los veranos más lluviosos que se
hayan registrado jamás. Y lo más sorprendente de todo es que,
en EEUU, en realidad se ha producido un enfriamiento
durante los últimos 60 años.
Las
organizaciones ecologistas sostienen que, de acuerdo al informe
del IPCC (o Panel Intergubernamental del Cambio Climático), se
"observa un discernible efecto antropogénico sobre el
calentamiento de la atmósfera", y por consiguiente es
imperioso imponer el Tratado de Kioto, que demanda la reducción
de los gases de invernaderos a un 7% por debajo de los niveles
del año 1990. Las consecuencias que esto traería aparejadas
son catastróficas.
Ahora
bien, ¿cuál es la mejor -si no la única- manera de comprobar
si la atmósfera de la Tierra ha tenido algún calentamiento? No
es, por cierto, mediante la observación del "aumento en la
frecuencia e intensidad de los huracanes", ni "el
aumento de las inundaciones", ni el "retorno de las
enfermedades tropicales", ya que cada una de estas cosas
tiene una explicación para nada relacionada con ningún
calentamiento. Lo mejor es fijarse en los registros de las
temperaturas que se vienen llevando en las miles de estaciones
meteorológicas esparcidas a lo largo y ancho de la faz del
planeta, y ver si existe algún cambio notorio o, por lo menos,
alguna tendencia hacia alguna dirección. Del estudio de estos
registros se observa que existe una tendencia, pero en dirección
al enfriamiento del planeta.
De
acuerdo a los modelos, el primer lugar donde debería mostrarse
un calentamiento son los Polos. De allí la abundancia de
publicaciones y noticias sobre los desprendimientos de grandes témpanos
de hielo en la Antártida, o la ausencia de hielos en el Polo
Norte. Por lo tanto, fijarse en los registros de las Estaciones
Climáticas de los polos y de las costas de Europa y Asia que
están dentro del Círculo Polar Ártico. Una muy completa
lista, con todos los gráficos necesarios se encuentra al
alcance de cualquiera que acceda a Internet, en la página web
del investigador australiano Dr. John Daly, en la dirección www.john-daly.com
donde se publica la mejor y más actualizada información sobre
el tema "Calentamiento Global". De dicha página se
extrajeron algunos gráficos que son:

GRÁFICO. Relación entre
las concentraciones de CO2 y las temperaturas globales
desde el año 1000.
El gráfico,
es una representación de las concentraciones de CO2 y su relación
con las variaciones de temperatura de la atmósfera. Aquí también
se observa una clara tendencia hacia una disminución de las
temperaturas de la atmósfera terrestre.
Las
conclusiones son obvias. Si los termómetros de las estaciones y
las lecturas de los satélites y globos sonda indican que la atmósfera
se enfría, ¿por qué las naciones del mundo deben firmar
el Protocolo de Kioto? ¿cuáles son, entonces, las
motivaciones que se encuentran detrás de esta campaña relacionada
con un inexistente aumento de la temperatura de la Tierra?
Geopolítica e intereses corporativos multinacionales juegan un
papel fundamental. Los pueblos atrasados pagan los gastos de los
países desarrollados.
¿Quién
Calienta a la Tierra?
El
Sol, ¿quién más? Y este factor es uno de los más importantes
y menos conocido de todos los que se agitan en el tema del
Efecto Invernadero. Se conoce desde hace muchísimos años que
el Sol tiene variaciones regulares e importantes en el número
de manchas sobre su superficie: las conocidas «manchas
solares» que tienen un período promedio de once años. Además
se han registrado grandes variaciones en la amplitud y número
de estas manchas durante años pico. Hace relativamente poco
tiempo se descubrió una posible relación entre el ciclo solar
de once años y la Oscilación Cuasi Bianual (u OCB), un fenómeno
estratosférico que influye sobre el clima y también sobre la
magnitud del famoso Agujero de Ozono.
Las
variaciones solares tienen que ver con las diferencias en la
amplitud pico en diferentes «máximos» del ciclo de once años.
Los investigadores notaron que un muy profundo mínimo de esas
amplitudes pico (el llamado «mínimo Maunder»), coincidió con
las Tº más bajas registradas durante la Pequeña Edad de Hielo
de la segunda mitad del Siglo 17. Más aún, otro mínimo
producido a principios del Siglo 19 (el «mínimo Spoerer»)
también fue acompañado por temperaturas mucho más bajas que
en las décadas previas.
Cualquiera
sean las razones, si comparamos las tendencias a largo plazo de
las temperaturas de tierra durante los últimos 100 años con el
número de manchas solares, se observan impactantes similitudes.
Cuando se relacionan estadísticamente los registros de
temperaturas regionales con los diversos factores solares
registrados desde casi 1750, el promedio a largo plazo de la
cantidad de manchas solares tiene una estrecha relación con las
temperaturas registradas. (Fig. 3)
Estudiando la
historia podemos comprobar que los cambios climáticos han
fluctuado continuamente a lo largo de los siglos. Hay décadas
que son predominantemente frías y otras son cálidas, pero a
largo plazo (y aquí hablamos de cientos y aún miles de años)
parecen fluctuar alrededor de un centro de gravedad, que es el
promedio climático de largo plazo.

Figura.
Variación de promedios anuales del largo del ciclo solar y
la desviación de la media de temperaturas troposféricas en
latitudes medias del Hemisferio Norte entre 1960 y 1990. El
coeficiente de correlación entre los conjuntos de datos es del
76 %. La línea gris es el desvío de la media de las
temperaturas (escala a la izquierda), mientras que la línea
negra es el largo del ciclo solar, expresado en años.
Resumen
Final
Puede
afirmarse que los períodos fríos de la historia climática
moderna (desde la aparición del humano en la Tierra), se
relacionan estrechamente con los períodos que le han causado a
la Humanidad graves problemas, mientras que los períodos cálidos
(más cálidos que el presente) se consideran más benignos y
favorables a la Naturaleza y a las actividades humanas, por lo
cual han sido calificados por los científicos como «Óptimos
Climáticos». Aún las regiones subtropicales gozaron de climas
más favorables, es decir, más húmedos y frescos.
Invernadero,
Adiós
Para
terminar con este tema, queda el pensamiento del científico
francés Haroun Tazieff, vulcanólogo, investigador, ex Ministro
para la Prevención de Desastres de Francia, y otros títulos más
(fallecido en 1998) hablando sobre este el
Calentamiento Global. Como podrán apreciar Tazieff tenía, además
de un profundo conocimiento científico, una enorme cantidad de
aquello tan difícil de encontrar actualmente: sentido común.
«En
cuanto al Efecto Invernadero, presuntamente generado por el CO2
liberado por la quema de petróleo y sus derivados, carbón y
madera, esto me parece a mí imaginario y tan irreal como la
destrucción del ozono en la alta estratosfera» «El CO2
juega un rol muy pequeño en el efecto invernadero, siendo el
rol esencial jugado por el agua, ya sea bajo su forma visible,
pequeños cristales de hielo suspendidos en las nubes, o por su
forma invisible, el vapor de agua.»
«Como
prueba de esto considero yo que el efecto invernadero es máximo
en las regiones húmedas y mínimo en las áridas, mientras que
la proporción de CO2 es la misma en ambas: 0,03%. Tome 24
h sin nubes en alguna zona Ecuatorial y otro en una zona desértica.
La máxima temperatura diaria (en la sombra) es de 35oC a 36oC
en el Congo (por ejemplo) y de 50oC a 55oC en el Sahara. La mínima
temperatura nocturna es de 28oC a 30oC en el húmedo trópico y
de 0oC a -5oC en Tibesti o en Hoggar. Hay una diferencia de 6º
(entre mínima y máxima) donde hay una humedad del 95% al 100%
y una diferencia de 50oC donde la humedad no pasa de los 15% a
20%. ¿En dónde está el mayor efecto invernadero? Donde se
encuentra mayor humedad. »
«Ahora
bien, la concentración de CO2 es la misma en la selva, el
desierto, los mares, los polos y los picos de las montañas: No
es el CO2 el que determina el efecto invernadero sino que
es la humedad de la atmósfera.»
-
«Sostener que el aumento del CO2 en la atmósfera hará que
aumente la temperatura revela o un análisis insuficiente de las
causas del efecto invernadero, o una cierta mala fe. Es un análisis
insuficiente porque se olvida que un eventual aumento de la
temperatura del aire incrementará tanto la evaporación del
agua de la superficie de la Tierra - principalmente océanos - y
la transpiración de las plantas. Esto aumentará la nubosidad,
que disminuirá la temperatura durante el día y la aumentará
durante la noche. La nubosidad, de hecho, aumentará el albedo
de la Tierra, es decir, la reflexión de la energía solar de
vuelta al espacio exterior.»
«Todo
esto implica una significativa autorregulación de la
temperatura.». . «La alternancia de los períodos glaciales e
interglaciales, está condicionada por tres factores astronómicos
que varían de manera regular: por la inclinación del eje de
rotación de la Tierra con respecto al plano de la eclíptica
cuyo período es del orden de 40.000 años; por la excentricidad
de la órbita de la Tierra en relación al Sol de un período
de unos 100.000 años; y la precesión de los equinoccios, de
unos 20.000 años. La cantidad de energía solar que recibe la
superficie de la Tierra, y de allí su clima, depende casi
exclusivamente de estos factores. Los alternados avances y
retiradas de los hielos y la duración de estas épocas dependen
de la interacción de estos tres factores. Aparte de estas
variaciones mayores, el clima está fuertemente influenciado por
la actividad del Sol mismo, que es en parte cíclica (el ciclo
de las manchas solares de once años es el más conocido), y en
parte impredecible - pero definitivamente importante. »
Molinos
de Viento para Ecologistas
«He
resumido aquí el muy solitario sendero que he seguido para
descubrir que las catástrofes anunciadas con gran soplar de
trompetas no son nada más que molinos de viento para que
ecologistas crédulos se lancen sobre ellos. Después que
adopté mi postura, primero con un pequeño libro escrito en
1989, luego en debates públicos y en apariciones en entrevistas
radiales y televisadas, tuve la sorpresa ¡Oh, que agradable
sorpresa! de recibir la aprobación de numerosos científicos,
especialmente especialistas en esas materias. Por otra parte, he
atraído innumerables enemistades, algunas ingenuas y otras de
personas de honestidad bastante dudosa. Pero un pequeño número
de amigos de calidad es mucho más valioso que una barra de «fans»
o una pandilla de locos.»