INDICE AGRARIO
el más completo indice de recursos agrarios en español ... y también información en inglés

Gentileza del

Ing. Luis Antonio Blotta (INTA Pergamino)


Gacetilla: Perspectiva climática preliminar para marzo, abril y mayo 2002

22/03/2002


Gacetilla: Las inundaciones en Pergamino y los Pronósticos del SMN y del INTA

22/03/2002


 

 

Gacetilla: Día Munndial del Agua

21/03/2002


Gacetilla: Obras Hidráulicas en la Cuenca del Río Salado

13/03/2002


Gacetilla: Iniciativa de Cielos Claros, de EEUU

5/03/2002


Gacetilla: El Efecto Invernadero. Calentamiento Global o Próxima Glaciación?

19/02/2002


 

Gacetilla: ¿Existe un clima espacial? Conviviendo con la estrella sol

12/02/2002

 


Gacetilla:

Es posible un urbanismo bioclimático

7/02/2002

 


Gacetilla:

Lluvia y Vaguada en Pergamino II

31/01/2002


Gacetilla:

Clima Golbal. Efecto Invernadero

30/01/2002


Gacetilla:

Lluvia y Vaguada en Pergamino

29/01/2002


Gacetilla:

Clima en la PC

 28/01/2002

 


Gacetilla: Antática, se amplia el casquete

22/01/2002


Gacetilla: Cambio Climático

13/01/2002


 

 

 

 

 

 

 

 

 


GACETILLA DE PRENSA

22 de marzo de 2002

 

CLIMA INTA PERGAMINO

Ing. Luis Antonio Blotta    lblotta@pergamino.inta.gov.ar

perclim@pergamino.inta.gov.ar

 

PERSPECTIVA CLIMATICA PRELIMINAR PARA MARZO,ABRIL Y MAYO DE 2002

Fuerza  Aérea Argentina
Comando de Regiones Aéreas
SERVICIO METEOROLÓGICO NACIONAL


  1. Con relación al Fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur, el mismo comienza a indicar la probabilidad de transformarse a mediano plazo (junio-julio de 2002) en un Niño (fase caliente) débil. 

  2. El a) Índice de Oscilación del Sur, IOS; 2) la distribución de la temperatura de la superficie del mar, TSM; y 3) la estructura de los vientos alisios en el océano Pacífico no presentan diferencias significativas con respecto a la situación normal, pero hay un importante bloque de aguas más cálidas que lo normal bajo la superficie. La traslación de ese bloque de aguas cálidas desde el centro del océano Pacífico podría dar lugar a un evento El Niño débil a mediados de 2002, situación que no traería mayores consecuencias para el invierno de nuestro país, aunque podría incidir sobre la formación de mayores lluvias hacia la primavera. 

  3. Otras anomalías de la temperatura oceánica se presentan en el Hemisferio Sur en latitudes medias, tendiendo a predominar una combinación de anomalías cálidas y frías en el Pacífico sur cerca de Chile y anomalías cálidas en el Atlántico sur que inciden en la formación de profundos sistemas ciclónicos mar afuera. No se observa un incremento sustancial de transporte de vapor hacia la Pampa húmeda, pero ya se produjo un aumento de la actividad convectiva en el norte del Litoral, probablemente asociado a la formación incipiente de El Niño. Por otra parte, coexisten dos procesos de resultado contradictorio que pueden incidir sobre el clima, durante el otoño: por un lado las perturbaciones propias de los oestes poseen mayor energía que lo normal y paulatinamente se van acercado hacia el norte con la posibilidad de generar procesos frontales; por otro lado la excesiva actividad convectiva en los océanos, mar afuera, puede generar descenso compensatorio sobre el continente, con calentamiento adicional hasta mayo.                     

  4. Las precipitaciones probablemente tendrán el siguiente comportamiento durante los tres meses siguientes, en las distintas regiones: 

Pampa Húmeda: Con gran variabilidad en el tiempo y en el espacio y promedios casi normales.

Las temperaturas tenderán a ser prácticamente normales en el promedio trimestral. La amplitud térmica no tendrá anomalías significativas, aunque probablemente se alcance alguna máxima elevada. 

  • Ante cualquier consulta o sugerencia comunicarse con el Departamento Climatología clima@meteofa.mil.ar 
          www.meteonet.com.ar/clima/BolTend.htm

 


 

GACETILLA DE PRENSA

22 de marzo de 2002

 

CLIMA INTA PERGAMINO

LAS INUNDACIONES EN PERGAMINO Y LOS PRONOSTICOS DEL SMN Y DEL INTA

Ing. Luis Antonio Blotta    lblotta@pergamino.inta.gov.ar

perclim@pergamino.inta.gov.ar


   El pronóstico del SMN y del Instituto de Clima y Agua del INTA CNIA Castelar preveía el impacto de un Frente Frío, proveniente del Anticiclón Antártico, sobre la región pampeana, el fin de semana del 16 al 17 de marzo de 2002. Era probable la caída de 50 mm de lluvia.

    El viernes por la noche, se desprendió de la importante masa del Frente Frío, un "trozo" del tamaño de media provincia de Bs.As., "deslizándose" hacia el Mar Argentino.  Esa pérdida le hizo perder potencia y produjo que el Frente pasara por la región de Pergamino sin ocasionar tormentas. Si produjo severas tormentas sobre el área metropolitana AMBA.

    A las 1:30 del lunes 18, a consecuencia de una Corriente de Chorro sobre un sector del extremo occidental de las provincias de Bs As y de Sta Fe, de 200 km de ancho por 400 km de largo, se produjo una Divergencia con la consecuencia de una copiosa tormenta de más de 100 mm de lluvia en no más de tres horas. Recuérdese que es absolutamente convencional que sobre Pergamino pueda caer una lluvia con una intensidad de 55 mm cada media hora.

    Este fenómeno fue monitoreado por el radar Doppler en Ezeiza, y por el satélite pasivo GOES 8. ¿Si se informara a Defensa Civil de Pergamino a las 1 de la madrugada del lunes 18 que « ... 30 minutos después, probablemente caiga una lluvia intensísima ...», está el Sistema de Prevención Activo?.

    La génesis de una tormenta exitosa en menos de una hora es un proceso común y ordinario en región pampeana. Dicho mecanismo regional no tiene pródromos. Por lo tanto queda fuera de los cálculos y modelos de pronóstico, y coloca a los mecanismos de prevención de inundaciones "a la orden del día". 

    Aproximadamente el 50 % de las inundaciones del Arroyo Pergamino y su Llanura de Inundación, fueron provocadas por fenómenos meteorológicos de súbita aparición. En el siglo xx hubieron 27 graves inundaciones, de las cuales tres fueron muy graves en 1939, 1984, 1995.

    Un programa de mitigación del efecto de inundaciones puede abordarse desde dos aproximaciones: 

* estructural y, * no estructural.

     La primera incluye obras de infraestructura tendientes a modificar el régimen de escurrimiento, el control de la erosión y deposición, y el manejo de la cuenca en general: construcción de diques y embalses, acondicionamiento del cauce (entubamientos y rectificaciones), construcción de nuevos cauces (canales aliviadores), almacenamiento temporario de los excedentes, conservación de suelos, espacios verdes y forestación (para aumentar la infiltración).

    Las medidas no estructurales incluyen el monitoreo, implementación de sistemas de alarma y previsión, la zonificación territorial, los códigos y planes de urbanización, los planes de evacuación, estimación de los potenciales impactos, instrumentación de políticas de seguros, etc.

    También es factible realizar predicciones de las áreas proclives a ser inundadas sobre la base de la elaboración de mapas de riesgo y susceptibilidad, apoyados en mapas geomorfológicos de detalle.

     La predicción del tiempo, por el contrario, es menos precisa y se basa en la modelización y en los sistemas de alerta temprana. 

    Los riesgos naturales se derivan de las interacciones entre las actividades humanas y los sistemas geomorfológicos funcionales. Estas interacciones poseen en primer lugar, una componente espacial, en la cual el uso y ocupación del territorio por un lado, y la posibilidad y actividad geomorfológica por el otro, se plasman en mapas (cartografía temática). En consecuencia, la cartografía temática aparece como una de las herramientas fundamentales en la predicción y prevención de los riesgos geológicos. Sin embargo, esta actividad fue soslayada, en los planeamientos y acciones ejecutadas hasta el presente en nuestro país.

 


 

GACETILLA DE PRENSA

 

22 de marzo de 2002

 

CLIMA INTA PERGAMINO

DIA MUNDIAL DEL AGUA

Ing. Luis Antonio Blotta    lblotta@pergamino.inta.gov.ar

perclim@pergamino.inta.gov.ar


[Extraído de: www.meteonet.com.ar/prensa/gace02/gace0102.htm

Fuerza  Aérea Argentina
Comando de Regiones Aéreas
SERVICIO METEOROLÓGICO NACIONAL

GACETILLA Nº 1- Año 2002
22 DE MARZO-DÍA MUNDIAL DEL AGUA

EL AGUA Y EL DESARROLLO

 

Con motivo del Día Mundial del Agua, que se conmemora el 22 de marzo de cada año, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó como tema para 2002: "El Agua y el Desarrollo".

 En la declaración del Secretario General de la Organización Meteorológica Mundial, OMM, se destacan los siguientes párrafos:

  El hombre y la sociedad tienen por meta mejorar sus condiciones de vida. Cada hombre y cada colectividad lucha por desarrollarse y, dado que el agua dulce es esencial para la vida, también es fundamental para todo tipo de desarrollo, en diversas formas.

  La salud humana y el desarrollo social dependen de la disponibilidad de agua dulce, tanto en cantidad cono en calidad, para beber, cocinar y para la higiene personal. Dado que en el mundo aproximadamente 1,2 miles de millones de personas no tienen acceso al agua potable y que el agua potable contaminada y el suministro inadecuado de agua provocan el 10% de todas las enfermedades en los países en desarrollo, es evidente que todavía queda mucho por hacer. Conviene, por consiguiente, determinar los suministros pertinentes de agua potable.

  El desarrollo industrial y la explosión urbana actuales no sólo exigen que el suministro de agua satisfaga la demanda para el uso del hombre y de la industria y para generar energía sino también que las colectividades y las compañías sean conscientes de que con el desarrollo urbano aumentan los riesgos de inundaciones y que se deben tomar medidas pertinentes para protegerse de estos riesgos. Para ello, es necesario disponer de información sobre la posibilidad de que ocurran inundaciones y sobre las medidas preventivas que hay que tomar.

Para alimentar de forma adecuada a la población mundial, que aumenta cada día, es necesario fomentar el desarrollo agrícola que, dado la disponibilidad limitada de agua y de tierra, exige una utilización más racional de los recursos disponibles. Para ello también es necesario poseer información pertinente sobre la disponibilidad de recursos y sobre su fiabilidad.

Como hemos dicho antes, es evidente que todos los países del mundo luchan por desarrollarse aún más, lo cual es natural. En lo que respecta al sector del agua dulce todavía puede hacerse mucho, incluso en los países que están más avanzados desde el punto de vista técnico, para mejorar la gestión integrada y eficaz de los recursos hídricos y reducir las repercusiones de las inundaciones y de la sequía.

Sin embargo no cabe duda que el Día Mundial del Agua de 2002 tiene que tratar principalmente la situación económica y social de los países en desarrollo del mundo y especialmente los denominados países menos desarrollados. Es fundamental llevar a cabo evaluaciones más precisas de los recursos de agua dulce de estos países, y ocuparse de su gestión, para fomentar su desarrollo y estabilidad económica, incluso para permitir la supervivencia de millones de habitantes.

La OMM, está comprometida en los planes de desarrollo no sólo de los Servicios Hidrológicos Nacionales, sino también en las medidas que toman de dichos Servicios para ayudar a sus gobiernos y a la población mundial en general.

En el marco de las actividades de cooperación técnica de la OMM, se sigue brindando ayuda a cada país y a los diversos grupos de países a tomar medidas para la gestión del agua dulce y para la protección contra las crecidas. Este apoyo ha permitido fomentar las posibilidades que tienen los organismos y los institutos meteorológicos e hidrológicos, nacionales y regionales, de facilitar información y datos pertinentes a los diversos sectores económicos y sociales nacionales, contribuyendo así a su desarrollo sostenible.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) está abocado al desarrollo en este ámbito, ya que es el organismo responsable de asesorar a las autoridades gubernamentales y al público en general sobre la cantidad, calidad y fiabilidad de las fuentes de agua dulce y sobre los peligros de que ocurran catástrofes naturales relacionadas con el agua.

Buenos Aires, marzo de 2002.

 

 

GACETILLA DE PRENSA

 

13 de marzo de 2002

 

CLIMA INTA PERGAMINO

Ing. Luis Antonio Blotta    lblotta@pergamino.inta.gov.ar

perclim@pergamino.inta.gov.ar

OBRAS HIDRAULICAS EN LA CUENCA DEL RIO SALADO


        Las tareas de infraestructura, sin ser la solución 
        definitiva, asegurarían la salida del excedente de agua.
        Pide el INTA que el problema sea analizado sin atenerse 
  a "límites geográfico-políticos" 

      Siempre el ahorro y la acumulación de agua en el perfil del suelo es una promesa de buenos rindes agrícolas en la región pampeana. Luego, la concentración de lluvias se convirtió en mal presagio. 

      En 2001, sólo en Buenos Aires, la inundación cubrió 5,5 millones de ha;  generando pérdidas por más de 400 millones de pesos. 

     Mientras el problema se dilata, los productores agropecuarios aún esperan obras de infraestructura que, aunque no ofrecerían una solución definitiva, asegurarían al menos la salida del excedente de agua. 

      El proceso de licitación de las obras en la cuenca del río Salado incluidas en el Plan de Infraestructura Nacional aún no se ha realizado. Se trata de la conexión de la laguna La Picasa con la cañada Las Horquetas, la adecuación de la capacidad de las lagunas La Salada y Mar Chiquita, la  canalización de Las Horquetas y la regulación de las lagunas Gómez y Rocha. Estos trabajos demandarán una inversión de alrededor de $ 100 millones, incluidas las expropiaciones. 

  La cuenca del río Salado abarca 170 000 km2; allí se obtiene el 30 % de la producción nacional de carne y el 25 % de la de maíz, trigo, girasol y soja. 

  Completar el programa de obras, cuyo costo total es de $ 1800 millones, demorará 18 años. Sólo entonces se aliviará el impacto del exceso de agua. 

                  Un problema sin límites 

  "Para cambiar el panorama en la cuenca del río Salado, ésta tiene que ser vista como un sistema que no respeta límites geográficos", señaló Stella Carballo, del Instituto de Clima y Agua del INTA CNIA Castelar. Esa evaluación integral de las inundaciones también apunta al compromiso de los productores en la evaluación de las obras planificadas: "Deben conocer los trabajos proyectados y participar activamente en su desarrollo", sostuvo Carballo. 

      La investigadora espera que, así, se evite "la anarquía que fue palpable en el campo durante la inundación de 1987", cuando los propios productores construían canales para sacarse el agua de encima. Carballo propone buscar una solución compartida en lugar de una defensa individual frente al problema. "Mientras no haya una participación interdisciplinaria, no se frenarán las consecuencias de la inundación", aseveró. 

      Ante la preocupación de los productores, que temen recibir los excedentes aguas abajo sin contar previamente con obras de contención, Ángel Maydana, director de Saneamiento y Obras  Hidráulicas bonaerense, sostuvo que "los primeros trabajos asegurarán la retención aguas arriba"
 La decisión de empezar por el área NW  -justifican en esa dependencia- se basa en la mayor productividad de esas tierras respecto de las del Salado inferior. Sin riesgo de inundación, allí la tasa de retorno es del 21 %. 

  La provincia prevé licitar las obras a su cargo en 2002. Los trabajos demandarán 85 millones de pesos y comprenden la ampliación de la capacidad de conducción del Salado inferior (para lo que habrá que remover puentes y lomas y construir terraplenes agrícolas), y en el aumento de la capacidad de la laguna de Bragado. También se ensanchará el canal San Emilio, el que se extiende al sur de la ruta 5 y el que va de Bragado a Gómez Cazón. 

      En el INTA evalúan que no hay una solución hidráulica estructural, dada la magnitud de la inundación. La región afectada comprende el NW y el centro de Bs As, el S de Córdoba, el NE de La Pampa y el S de Santa Fe.
     Ya en 2000 la zona fue castigada por lluvias que son comunes de los ciclos húmedos (1870 a 1920; 1973-2020?).
 
  La falta de piso y la cercanía de las napas presagiaban una situación extrema. Las persistentes lluvias prácticamente paralizan la producción: afecta el movimiento de hacienda, el traslado de la producción láctea y las labores agrícolas. 

            www.lanacion.com.ar/01/10/22/dg_345060.asp
            


GACETILLA DE PRENSA

5 de marzo de 2002

 

CLIMA INTA PERGAMINO

 

INICIATIVA DE CIELOS CLAROS, de EEUU

EEUU ANUNCIA INICIATIVAS SOBRE CONTAMINACIÓN

Ing. Luis Antonio Blotta    lblotta@pergamino.inta.gov.ar

perclim@pergamino.inta.gov.ar


EUU presentó una iniciativa para reducir las emisiones de las centrales eléctricas, así como una nueva estrategia para abordar el cambio climático.

 -- La Iniciativa de Cielos Claros. Reduce en las centrales eléctricas las emisiones de tres de los principales contaminantes del aire -- óxido de nitrógeno, dióxido de azufre y mercurio -- en 70 %. La iniciativa mejorará la calidad del aire con la utilización de un planteo de mercado.

 -- Cambio del clima global. Compromete a EEUU a una estrategia para reducir durante los próximos diez años en 18 % la intensidad de los gases del efecto de invernadero. La iniciativa sostendrá además investigaciones del cambio climático.

--  Reducir las emisiones de tres principales contaminantes del aire producidos por las centrales eléctricas:

 -- Se reduce en 73 % la emisión de dióxido de azufre (SO2), de 11 millones de tn actuales a 4,5 millones tn en 2010, y a 3 millones tn en 2018.

 -- Se reduce la emisión de óxido de nitrógeno (Nox) en 67 %, de 5 millones de tn actuales a 2,1 millones tn en 2008, y a 1,7 millones tn en 2018.

 -- Se reduce en 69 % las emisiones de mercurio - el primer límite que se haya impuesto a las emisiones de mercurio en EEUU: del actual de 48 tn a un máximo de 26 tn en 2010, y a 15 tn en 2018.
 
 

 UTILIZA ENFOQUE BASADO EN EL MERCADO

 -- Mitiga contra enfermedades respiratorias y cardiovasculares al reducir la contaminación, la lluvia ácida, las partículas minúsculas, la bruma regional y las deposiciones de óxido de nitrógeno y de mercurio.

 -- Protege la fauna, hábitats y sistemas ecológicos.

 -- Reduce la contaminación, en forma económica y con mayor certeza, utilizando un programa "tope y trueque", el cual reemplaza al ciclo de litigios, con mejoras en la calidad del aire.

 -- Ahorra casi mil millones de dólares anuales en costos de cumplimiento, que son transferidos al consumidor norteamericano, y se mejora la calidad del aire.  Protege la provisión más confiable y económica de electricidad.

 -- Aplica como modelo la ley de aire puro de mayor éxito -- el programa para la lluvia ácida de la Ley del Aire Puro de 1990 -- y se incentiva la utilización de tecnologías nuevas y más limpias para el control de la contaminación.



 NUEVO ENFOQUE PARA EL CAMBIO DEL CLIMA MUNDIAL

    EEUU se compromete a una nueva estrategia de reducir en 18 % la intensidad de los gases del efecto de invernadero durante los próximos 10 años. La iniciativa sostiene también la investigación del cambio climático y asegura que los trabajadores norteamericanos y los ciudadanos del mundo en desarrollo no serán injustamente penalizados. La iniciativa de EEUU es un camino que desacelerará el aumento de las emisiones de gases del efecto de invernadero y -- según cómo lo justifique la ciencia -- detendrá y luego revertirá ese aumento.

 -- Reducir en 18 % la intensidad de los gases del efecto de invernadero durante los próximos diez años. La
 intensidad de los gases del efecto de invernadero es la proporción de esas emisiones en relación con la producción económica. La meta presidencial procura reducir la proporción de las emisiones de 183 tn métricas estimadas por millón de dólares del Producto Interno Bruto en 2002, a 151 tn métricas por millón de dólares del PIB en 2012.

 
    Esta política, al reducir el aumento de los gases del efecto de invernadero, permitirá a EEUU estabilizar la concentración a largo plazo de gases del efecto de invernadero en la atmósfera, y al mismo tiempo sostendrá el crecimiento económico necesario para financiar nuestras inversiones en una estructura de recursos energéticos nuevos y más limpios. EEUU ya está mejorando la intensidad de sus gases del efecto de invernadero; las políticas y programas nuevos acelerarán ese progreso, y evitarán la producción de más de 500 millones de tn métricas de emisiones de gases del efecto de invernadero durante los diez años próximos -- equivalente a sacar de circulación a casi uno de cada tres automóviles. Esta meta se compara con el progreso medio que se exige de los países participantes en el Protocolo de Kioto.

 -- Nuevo instrumento para medir y reconocer reducciones en las emisiones. EEUU mejorará su registro de los gases del efecto de invernadero para aumentar la precisión, confiabilidad y verificación de las mediciones, colaborando y tomando en cuenta los planteamientos internos e internacionales de los
 países surgentes. Estas mejoras darán a las empresas incentivos para invertir en tecnologías nuevas y más limpias y reducir voluntariamente las emisiones de gases del efecto de invernadero.

 -- Proteger y proveer créditos transferibles para las reducciones en las emisiones. El presidente mandará al
 secretario de Recursos Energéticos a que recomiende reformas para: (1) asegurar que las empresas que registran reducciones voluntarias no sean penalizadas bajo una futura política climática, y (2) dar crédito a las compañías que demuestren reducciones reales en sus emisiones.

 -- Examinar el progreso en el cambio climático y tomar medidas adicionales si fuera necesario en 2012, lo que puede incluir un programa amplio, con base de mercado, así como iniciativas adicionales para acelerar la tecnología. Si en 2012 no se han alcanzado las metas, y la ciencia justifica nuevas medidas políticas, EEUU responderá con medidas adicionales, que podrán incluir un programa amplio, con base de mercado, así como incentivos adicionales y medidas voluntarias diseñadas para acelerar el desarrollo y la puesta en práctica de la tecnología.

 -- Financiamiento sin precedente para programas relacionados con el cambio climático: el presupuesto propuesto por el presidente para el año fiscal 2003 provee 4,5 mil millones de dólares para las actividades relacionadas con el cambio climático -- un aumento de 700 millones de dólares. El mismo incluye el primer año del financiamiento de un compromiso de cinco años, 4,6 mil millones de dólares, en créditos tributarios para fuentes de energía renovable.

 -- Una alternativa unilateral al Protocolo de Kioto. No hace lugar a reducir drásticamente las emisiones de gases del efecto de invernadero, las que harían que millones de trabajadores norteamericanos perdieran sus empleos y socavarían nuestra capacidad de hacer inversiones a largo plazo en recursos energéticos limpios -- como lo hubiera requerido el Protocolo de Kioto
 

 (Boletín extraído de la Oficina de Programas de Información
 Internacional del Departamento de Estado de EEUU.
  http://usinfo.state.gov/espanol/)

 


 

 

GACETILLA DE PRENSA

19 de febrero de 2002

 

CLIMA INTA PERGAMINO

 

EL EFECTO INVERNADERO

¿Calentamiento Global o Próxima Glaciación?

Extraído y condensado del libro "ECOLOGÍA: MITOS Y FRAUDES" de Eduardo Ferreyra


 

La afirmación de que la atmósfera de la Tierra se está calentando es "El" tema en las ciencias ambientales, acaparando la atención de la gente, y provocando temores y angustias, ya que existirían consecuencias futuras catastróficas. Algunos investigadores acuerdan con la teoría del «Calentamiento Global» y otros no. ¿Con quién concordar?. Veamos:

 

Nociones de Climatología

 

De ocurrir el Calentamiento no podría esperarse de un día para otro, y sin la ocurrencia de grandes fríos de vez en cuando. Dado que la climatología se maneja con la  "escala geológica" (períodos de tiempo de miles o de millones ­ de años), mediciones realizadas en cortos períodos de cinco ó cincuenta, ó cien ó cuatrocientos años, no marcan tendencia. Las variaciones que ocurren dentro de tales períodos se consideran «variaciones naturales, o "ruido estadístico"...

 

La cobertura de gases de la Tierra constituye su Invernadero natural. Si los gases de la atmósfera no existiesen, la temperatura del día subiría a 98o C y la nocturna bajaría a -­172o C. La temperatura media sería de ­25oC. Como la temperatura media de la Tierra es de 15oC, se calcula que el efecto invernadero que nos proporciona la atmósfera equivale a 34oC. El famoso investigador Sherwood Idso, del Servicio de Investigación del Departamento de Agricultura de los EEUU y profesor del Dto. de Botánica y Geografía de la Universidad de Arizona, tiene una razonable teoría basada en estos 34o C del invernadero natural de la Tierra, elaborada después de años de investigación.

Idso investigó una propiedad de la atmósfera llamada «emisividad»:   medida de lo próximo que están sus propiedades como absorbedor y radiador de energía a las del más eficaz radiador posible, el llamado «cuerpo negro». Un cuerpo negro perfecto absorbe toda la energía radiante que recibe. Por lo tanto, la Tierra está actuando casi tan eficientemente como un «cuerpo negro» absorbiendo el 90 % de la energía recibida desde el Sol.

En cualquiera de los casos imaginables, la atmósfera de la Tierra no podría ser tan eficaz como un cuerpo negro y, al actuar ahora con una eficacia del 90 % del cuerpo negro en el infrarrojo, ha producido un efecto invernadero global de 34o C. Ese 10 % que falta, dice Idso, no podría producir más que otro 10 % de efecto invernadero, es decir, no más que un ulterior aumento de temperatura media global de 3,4o C.

 

Sin embargo, es imposible que la Tierra actúe como un cuerpo negro perfecto debido a la simple razón que este cuerpo negro no puede existir. Es sólo un ejercicio intelectual de los científicos. Por otra parte, los largos estudios de Idso le hacen afirmar que una duplicación del CO2 en la atmósfera sólo provocaría un aumento de la temperatura de solo 0,34o C. 

 

Bastante CO2

 

Hay un aspecto del aumento del CO2 en la atmósfera que es su impacto sobre la Biosfera. El CO2 tiene un rol esencial ya que, al revés que los demás gases emitidos por la quema de combustibles fósiles, no es un gas contaminante con efectos potencialmente perniciosos para la biosfera, sino que se trata de un gas esencial y altamente beneficioso para el desarrollo de la vida animal y vegetal en nuestro planeta Tierra.

 

En consecuencia, cuando el humano emite CO2 a la atmósfera no la estaría dañando, sino más bien beneficiándola ­ por cierto que dentro de cualquiera de los rangos que puedan ocurrir a causa de la quema de combustibles fósiles. Existen numerosos estudios que han evaluado el posible impacto que un aumento del CO2 tendría sobre una gran variedad de plantas, tanto silvestres como cultivadas. Las conclusiones generalizadas son abrumadoramente positivas y se pueden resumir así: «Mayores niveles de CO2 provocan aumento en la fotosíntesis, peso de las plantas, cantidad de ramas, hojas y frutos, tamaño de estos últimos, tolerancia de las plantas a la contaminación atmosférica y un marcado aumento de la eficiencia en el uso del agua».

 

Por último, los estudios de Maier-Reimer y Hasselmann (Climate Dynamics, 1987) demuestran que, a mayor temperatura, mayor es el crecimiento de las plantas ­ por lo menos dentro de los rangos de temperatura observados en nuestro planeta. Esto es cierto para las temperaturas tropicales, y refleja parcialmente el hecho que la variedad de especies en la biosfera aumenta a medida que aumentan la temperatura y la humedad.

 

Los Modelos

 

La información del Calentamiento Global se basa en modelos llamados MCG, Modelos de Circulación General.

Para aclarar, no importa cuán perfectos sean los programas que corren en computadoras esos modelos. Son solamente 'modelos imperfectos', es decir, simplificaciones asombrosas e incompletas de la multitud de procesos físicos, químicos y biológicos que ocurren en la Tierra. Están lejos de incluir a todos los procesos que son importantes para el clima. Por de pronto, existen una infinidad de procesos naturales aún desconocidos y que no están, lógicamente, incorporados a estos modelos, por lo que sus resultados carecen de valor científico. Son realmente profecías y­ no llegan a ser ni siquiera predicciones. Veamos por qué.

Los científicos han ideado un modelo teórico o simulación de situaciones. Los modelos creados para simular el funcionamiento de la atmósfera son del tipo de modelo tridimensional o Modelos de Circulación General. Para tener una somera idea de la precisión y fiabilidad que pueden tener estos modelos, véase su construcción.

 

El modelo divide al planeta en dos hemisferios y toma en cuenta solamente al Hemisferio Norte. ­ El Sur no existe para los climatólogos. Luego dividen al mundo en una cuadrícula cuyos cuadrados tienen 450 km de lado. Cada uno de estos cuadrados tiene encima suyo una columna de aire de 50 km de altura donde se reproducirían miles de reacciones químicas y físicas. Cada una de estas reacciones debe representarse por una ecuación que contiene constantes y variables. Lo difícil es determinar el valor de estas variables y constantes. Para ello, los científicos comienzan con un valor a «ojo de buen cubero» y luego lo van modificando de acuerdo a los resultados.

 

Si los resultados obtenidos no parecen confirmar la hipótesis de que la temperatura aumentará, se siguen modificando las variables hasta que se obtiene el resultado apetecido. Sin embargo, la cuadrícula de 450 km de lado es demasiada grande y los valores dentro de cada una de ellas es diferente al de las cuadrículas vecinas. De acuerdo a esto, mientras en uno de los cuadrados está lloviendo torrencialmente, en el cuadrado vecino hay sequía; en otro calor y en el siguiente congelamiento. La precisión o «fineza» de este análisis y simulación de la Tierra es demasiado grosera como para ser considerado con alguna seriedad.

 

Los MCG, aún los más perfeccionados y costosos de «correr», están muy, pero muy lejos de ser representaciones adecuadas de la realidad: la radiación solar se introduce como un valor fijo, correspondiente ya sea al verano o bien al invierno. Los MCG no pueden calcular los efectos de las variaciones estacionales y los científicos no se han puesto de acuerdo sobre el efecto de la nubosidad en el clima: ¿ayuda a calentar a la atmósfera al impedir que la radiación escape al espacio, o en realidad enfría al planeta al impedir que los rayos solares lleguen hasta la superficie del mismo? Imaginen el resultado de una ecuación con una variable que puede tener valor negativo para unos, o positivo para otros. ¿A quién creerle?

 

Pero lo peor de todo es que ninguno de los modelos usados hasta ahora toma adecuadamente en cuenta a los océanos. Y algo más: ni las corrientes del Niño o La Niña son consideradas algo que valga la pena introducir como dato. Cuando se piensa que los océanos cubren un 73% de la superficie del planeta, y este 73% está ausente en los cálculos, hay algo en los MCG que no puede andar bien. Sin embargo, James Hansen al hablar ante el Congreso de EE UU afirmó que el Calentamiento Global se había iniciado, y lo hizo basándose únicamente en los resultados de su MCG.

 

La Próxima Glaciación

 

Durante los últimos 800 000 años el clima de la Tierra ha pasado por ocho ciclos bien diferenciados de 100 000 años c/u aproximadamente. Estos ciclos están gobernados por los períodos de excentricidad, inclinación y precesión de la órbita del planeta. En cada uno de los ciclos pasados, el período de crecimiento de los hielos terminó con una fusión general, seguido por un período de más o menos 10 000 años ­ conocido como período interglacial ­ donde prevaleció un clima relativamente más cálido en las previamente cubiertas de hielo latitudes boreales. La inercia térmica de los océanos es tan descomunal que las glaciaciones han sido de menor extensión, aquí en el Hemisferio Sur.

 

El actual período interglacial ya ha durado más de 10 000 años en promedio. Puede sospecharse un nuevo período de avance de los hielos.  ­Una nueva Era Glacial estaría por comenzar en cualquier momento. Ya sea que tome unos pocos miles o unos cientos de años en manifestarse, o que el proceso ya haya comenzado es difícil de precisar. De algo sí podemos estar seguros: la histeria actual sobre el calentamiento global ­ con las apocalípticas profecías de fusión de los casquetes polares, inundación de las zonas costeras y desertificación de las tierras fértiles ­ no está ayudando para nada a que la gente comprenda cuáles son las reales y complejas fuerzas que dan forma al clima terrestre.

Entonces, veamos la historia de los ciclos del clima de la Tierra, que ha sido compilada durante cientos de años por la Paleoclimatología. Los períodos de 100 000 años no son una pendiente descendente continua de temperatura y glaciación sino que están modulados por ciclos de aproximadamente 20 000 años, consistentes en 10 000 años de enfriamiento y avance de los hielos, seguidos por 10 000 años de calentamiento y retroceso de los glaciares. Sin embargo, estas subidas y bajadas más cortas tienden a ser cada vez más frías a medida que avanza el ciclo mayor de 100 000 años. El clímax glacial de la última glaciación de 100 000 años ocurrió hace 18 000 años, en tiempos en que las sociedades humanas estaban ya bien asentadas en la Tierra.

 

¿Dónde Estamos Ahora?

 

Actualmente nos encontramos pasados del esperado punto final de un período interglacial que comenzó hace más de 10 000 años. Estamos ahora en un punto en el calendario paleoclimático donde se espera el inicio de un nuevo período glacial de 100 000 años, que bien puede haber comenzado ya. ¿Una pequeña muestra de ello podría ser el frío invierno del Hemisferio Norte de 1997? ¿O del invierno del 99?¿O el fresco verano del 99 en el Hemisferio Sur? ¿O el gélido invierno del 2000?

 

El Clima Global se ha estado enfriando durante los últimos 6 a 8 000 años y es ahora casi 0,4º C más frío que durante el tiempo del «óptimo climático postglacial». Se puede citar como evidencia el avance de la cubierta de hielo de Groenlandia o el movimiento hacia el Sur de la línea de heladas del SE de EEUU (el límite del cultivo de citrus, ahora apenas llega un poco al N de Orlando, hace 40 años estaba por Jacksonville, unos 160 km más al N), sugiere que el enfriamiento está iniciado. Uno de los axiomas de la climatología dice que:

 "Un cambio de clima sería un cambio permanente de un parámetro climático de un período de 30 años ­ o un promedio de cierto número de dichos períodos ­ a otro período de 30 años, en donde el cambio es de suficiente magnitud como para ser caracterizado de tal".

 

Esta magnitud depende la variabilidad natural del parámetro. En consecuencia, si hay una serie de estaciones o años mucho más cortos que 30 años, en donde el clima es más frío o más caliente, más seco o más lluvioso que el promedio de 30 años, no se habla aún de cambio climático sino de fluctuaciones climáticas de corto plazo. Por ello, la ocurrencia de una serie de muy fríos inviernos en la década del 70 no constituyó un cambio climático, como tampoco lo fue la ocurrencia de veranos muy calientes y secos de los años 80, porque, en ambos casos, el clima retornó a sus niveles de largo plazo. Las sequías de los años 30 y los fríos inviernos de los 70 constituyen verdaderos ejemplos de variaciones climáticas de corto plazo.

 

Apocalipsis . . . ¿Cuándo?

 

Después de una serie de oscilaciones de corto término que comenzaron hacia unos 12 000 años aC, se produjo una subida de las temperaturas hacia el 8 300 aC que condujo a una sostenida alta temperatura en la Europa del Norte, que antes estaba totalmente cubierta de hielo. Las máximas temperaturas estivales que se experimentaron en Europa en los últimos 10 000 años ocurrieron alrededor de 6 000 años aC. Por su parte, este calor llegó a Norteamérica recién hacia el 4 000 aC.

 

Los últimos 800.000 años

 

FUENTE: Adaptado de S. W. Matthews, "What's Happening to Our Climate", National Geographic, Nov.1976 y el IPCC, 1990,

 

Este período es conocido como Óptimo Climático Postglacial donde la temperatura era 0,5º C más alta que ahora. ¿Qué quieren decir los científicos cuando hablan de Óptimo Climático? Simplemente que esas temperaturas son consideradas las mejores: ­ las ÓPTIMAS ­ para el desarrollo y el mantenimiento de cualquier tipo de vida, sea animal o vegetal.

 

Sin embargo, una brusca inversión conocida como  Oscilación Piora se hizo presente hacia el 3500 aC, marcada por un fuerte avance de los glaciares en Europa y grandes migraciones de pueblos agricultores. Desde el 3000 aC hasta el 1000 aC, el clima recuperó un poco de su anterior calor.  Del 1000 aC hasta el 500 aC los glaciares avanzaron otra vez.

 

Hacia el año 400 dC, se instaló en Europa un período de más calor y más elevados niveles de los mares, pero otra vez fue seguido por un regreso a climas más fríos y húmedos. Puede verse la manera, a veces brusca, que tiene el clima de la Tierra para variar sus temperaturas, pasando de frío a calor y luego nuevamente a frío. Y todos estos cambios se produjeron sin la más mínima intervención del humano.

Y otra vez más el tiempo cambió y un clima realmente cálido imperó en el mundo, culminando en Groenlandia hacia los años 900 a 1100 y en Europa hacia el 1100 a 1300. Este período es conocido como el Pequeño Óptimo Climático (también como Óptimo Climático Medieval). Las temperaturas de este período se hicieron, por un corto período, tan altas como las del Óptimo Climático Postglacial  (6 000 a 4 000 aC).

 

¡Otra Vez el Frío!

 

Este hermoso período permitió la colonización de Groenlandia y la extensión de los campos de labranza hasta muy al N de Europa y Asia. Sin embargo, este período de bonanza hoy sería etiquetado por los propulsores del Calentamiento Global como el Apocalipsis Now. Pero las cosas buenas tienen su fin y así, a partir de más o menos el 1300, se instaló en Europa un tiempo de fríos severísimos e inviernos memorables, de unos 500 años de duración, y que se lo conoce como la Pequeña Edad de Hielo, o el Empeoramiento del Clima. El punto más bajo del frío ocurrió entre 1550 y 1750. Por ejemplo, la colonia en Groenlandia desapareció no mucho más tarde del año 1400. Y en Inglaterra se erigían ciudades de carpas para celebrar las Ferias Heladas sobre el congelado cauce del río Támesis aún hasta los años de 1813­ a 14.

 

El resto es bastante conocido, algunos climatólogos sostienen que la temperatura aumentó desde 1850 unos 0,5o C, otros dicen que las aguas del Mar del Norte se han enfriado 0,5o C desde principios del siglo. Haga el humano lo que haga, su pretendido inmenso poder no puede competir con las fuerzas astronómicas y cósmicas que gobiernan el subir y bajar de las temperaturas del planeta Tierra.

 

La Fusión de los Polos

 

En el debate del Calentamiento Global se habla del tema de la «fusión de los casquetes polares», con su consecuencia de aumento de los niveles de los océanos e inundaciones de áreas costeras. 

 

El Río de la Plata invadiendo al Teatro Colón y otras cosas por el estilo. ¿Por qué es un mito o una falsedad? Veamos: es necesario diferenciar entre los dos casquetes polares, el Ártico y el Antártico. El casquete polar Ártico es un océano congelado rodeado por masas de tierra de América y Asia. Es un «cubo de hielo» flotando en el mar. Los imperfectos modelos MCG predicen una fusión parcial del hielo de los mares y una retirada hacia los polos de unos 300 km, pero nunca una fusión substancial, y mucho menos uno total. ¿Cuáles serían las consecuencias de tal fusión para los niveles del océano? Exactamente: ninguno.

 

Simplemente porque, a medida que el hielo flotante de los mares se funde, va devolviendo el mismo volumen de agua que tomó cuando se congeló. 

 

¿No se cree esto? Se verifica con la prueba siguiente: se coloca en un vaso alto dos o tres cubitos de hielo y se llena con agua tibia hasta el mismo y exacto borde del vaso. La parte superior de los cubitos sobresalen por encima del borde. Esperar a que el hielo se funda totalmente y se comprobará que no se ha derramado ni una sola gota de agua. El nivel del agua en su vaso ­ lo mismo que el de los océanos ­ no aumenta cuando el hielo flotante se funde.

 

La situación es diferente en la Antártida, donde la mayor parte del hielo está asentado sobre tierra firme. Si el hielo que rodea a la parte de tierra firme antártica se funde, ya sabemos lo que no va a pasar. Lo que no pasó en el vaso. Puede preguntar ahora ¿por qué no hay más fusión? De manera simple, porque el calentamiento profetizado por los MCG no es suficiente para fundir más. Supongamos que el calentamiento de la atmósfera eleve la temperatura en el polo los 3º  profetizados. La temperatura promedio de la Antártida es de unos -­15o C, por lo tanto, si se hace más caliente (hasta unos ­-12o C), dicha temperatura todavía está 12o por debajo del punto de fusión. Los hielos de tierra firme seguirán congelados.

 

La Antártida es, como se dijo antes, un bloque de hielo reposando sobre un continente. Más del 90% del hielo de la Tierra está allí, mientras que Groenlandia sólo tiene el 5%. El resto está en los distintos glaciares que hay en el mundo. Los científicos han calculado que no existirá una significativa fusión de la cobertura helada de la Antártida, sino una mínima fusión de los hielos que circundan al continente, con un efecto nulo sobre el nivel de los mares.

 

Los científicos que han analizado la respuesta de la cobertura de hielo de la Antártida a un calentamiento provocado por la mentada duplicación de los niveles de CO2 en la atmósfera han descubierto, para desazón de los catastrofistas, que en realidad los hielos van a aumentar, en lugar de disminuir! ¿Por qué? Primero, la Antártida es un lugar sumamente frío, por lo que aún un substancial calentamiento no provocará un deshielo significativo. Pero, en segundo lugar, y mucho más importante, ya que el aire sobre y alrededor del continente se calentará (supuestamente) tanto, podrá contener mucho más vapor de agua que lo que puede hacer ahora.

 

La Física dice que la capacidad del aire de contener vapor de agua se duplica con aproximadamente cada 10o C de aumento. Parte de esta nueva cantidad de humedad se condensará y caerá en forma de nieve. Esta nieve no se fundirá, y su acumulación hará que la cobertura de hielos de la Antártida vaya creciendo de manera paulatina. Ahora bien, esto es en esencia una neta transferencia de agua de los mares hacia la tierra, donde permanecerá durante miles de años. Este balance negativo de agua de los océanos hará que en realidad el nivel de los mismos descienda unos 3 dm.  ¡El Teatro Colón no será inundado por el Río de la Plata!.

 

Aunque esto sea una sorpresa para mucha gente, este hecho es conocido por los climatólogos desde hace años. A consecuencia de estudios, se determinó que durante períodos geológicos de millones de años atrás, los niveles de los mares eran mucho más bajos durante los períodos calientes que durante los períodos fríos.

 

Finalmente, los científicos parecen haber considerado con mayor cuidado el real impacto de las mayores temperaturas sobre los casquetes polares y, en consecuencia, han disminuido sus estimaciones del aumento del nivel de los mares a 3 dm. En efecto, las observaciones realizadas indican que el espesor de los hielos de Groenlandia y de la Antártida han aumentado en los últimos años. Los últimos modelos MCG han disminuido más todavía el futuro aumento del nivel de los océanos a unos insignificantes 2,5 cm para los próximos 50 años. Cada vez menos apocalíptico.

 

El Verano del 88

 

En EEUU, 1988 fue un año particularmente seco y caliente. Desde entonces, se afirma que la sequía del 88 fue la prueba de que la teoría del Calentamiento Global es correcta y que el Apocalipsis está a nuestras puertas ... a menos que se implementaran las medidas que el Establishment de la Ecología proponía ­ con todas las penosas consecuencias que ello acarrea a las naciones más pobres del mundo. Sin embargo, para dejar algunas cosas bien en claro, es menester decir que, para cualquier persona que fuese capaz de leer una tabla climatológica (para no mencionar a los científicos en climatología), las predicciones basadas en el único año de 1988 eran algo que erizaba los pelos. Veamos entonces por qué esto fue uno de los "bloopers" científicos más grandes registrados.

 

Primero, volvamos a la hipótesis central de qué es el Clima, y grabarlo profundamente en la memoria: 

El Clima es el promedio a largo plazo de un parámetro climático,

 y un Cambio Climático es el cambio a largo plazo y duradero de ese parámetro.

 

 Una serie de algunos pocos años fríos o calientes, secos o lluviosos, son una variación climática de corto plazo y no un cambio climático a largo plazo. Pero, como los ecologistas sostienen que la frecuencia y la severidad de las sequías aumentan con el Calentamiento Global, analicemos entonces al asunto desde dos ángulos diferentes: 

· Desde la perspectiva histórica climatológica,

· Desde la perspectiva causal. 

 

 

La Perspectiva Histórica

 

Créase o no, las sequías severas son algo sumamente común, en las grandes planicies de EEUU o en el Sahara, y en todo el mundo. Esto es fácil de corroborar: se necesita mirar las tablas de temperatura y lluvias de cualquier lugar del mundo. En los EEUU, aún se recuerdan las gravísimas sequías de los años 30 y los 50, para ser más precisos, 1934-1936, y 1952-1954.

Los períodos que siguieron a 1954 estuvieron desprovistos de sequías dignas de mencionarse y las décadas del 70 - 80 se caracterizaron por veranos frescos y lluviosos, interrumpidos únicamente en 1980 y 1983 por una sequía en las planicies del sur. Pero, cuando llegó el año 1988 ­ la primera gran sequía en 34 años ­ había que culparlo al Calentamiento Global.

 

Obviamente, a partir del análisis de la historia climática de los Estados Unidos, no existe ninguna evidencia de ninguna clase que sea, que permita siquiera sugerir que haya ocurrido algún cambio climático, tal como lo afirman los que manejan los modelos, y la sequía del 88 es nada más que una pequeña y muy corta variación natural del clima.

 

La Perspectiva Causal

 

De acuerdo al cálculo de los modelos, las sequías deberían incrementarse como resultado del aumento de las temperaturas veraniegas, en un escenario de precipitaciones relativamente constantes, cosa que no se ha materializado aún, ni ha dado señas de querer hacerlo. Entonces, debería haberse dado un aumento de la frecuencia de tales situaciones donde, debido a la incrementada evaporación, la sequedad de los suelos aumenta simplemente como consecuencia de mayores temperaturas, pero no a causa de cambios concurrentes en el patrón de circulación general de la atmósfera.

 

Sin embargo, los científicos han podido determinar que la sequía del 88 no fue causada por un aumento generalizado de la temperatura, sino a un desusado cambio en los patrones de circulación general de la atmósfera encima y alrededor del continente norteamericano, de naturaleza temporaria, y que se han revertido desde entonces. La predominante característica de tal cambio fue la muy persistente recurrencia de altas presiones en la zona central de EEUU y el tiempo soleado y caluroso asociado con las altas presiones del verano. Debemos rechazar, en consecuencia, las afirmaciones sobre que la sequía de 1988 estuvo relacionada con el Calentamiento Global profetizado por los modelos computarizados, por las siguientes razones:

o La sequía se debió a un cambio anómalo y temporal de los patrones de circulación general de la atmósfera. 

o La historia climática muestra que las sequías son parte normal de las variaciones climáticas de EEUU. La única gran sequía en 34 años no puede tomarse como una señal del Calentamiento Global, sobre todo si los previos 34 años estuvieron desprovistos de cualquier sequía digna de mencionarse. 

Más aún, las tendencias a largo plazo de las temperaturas de verano en EEUU no muestran indicación del calentamiento que los modelos predicen. Por el contrario, parece existir un enfriamiento durante las seis últimas décadas, lo que contradice de manera muy evidente las predicciones de los modelos. Es necesario agregar que, si bien EEUU fueron castigados por una de las peores sequías de la historia, otras regiones del mundo tuvieron los veranos más lluviosos que se hayan registrado jamás. Y lo más sorprendente de todo es que, en EEUU, en realidad se ha producido un enfriamiento durante los últimos 60 años.

 

Las organizaciones ecologistas sostienen que, de acuerdo al informe del IPCC (o Panel Intergubernamental del Cambio Climático), se "observa un discernible efecto antropogénico sobre el calentamiento de la atmósfera", y por consiguiente es imperioso imponer el Tratado de Kioto, que demanda la reducción de los gases de invernaderos a un 7% por debajo de los niveles del año 1990. Las consecuencias que esto traería aparejadas son catastróficas. 

 

Ahora bien, ¿cuál es la mejor -si no la única- manera de comprobar si la atmósfera de la Tierra ha tenido algún calentamiento? No es, por cierto, mediante la observación del "aumento en la frecuencia e intensidad de los huracanes", ni "el aumento de las inundaciones", ni el "retorno de las enfermedades tropicales", ya que cada una de estas cosas tiene una explicación para nada relacionada con ningún calentamiento. Lo mejor es fijarse en los registros de las temperaturas que se vienen llevando en las miles de estaciones meteorológicas esparcidas a lo largo y ancho de la faz del planeta, y ver si existe algún cambio notorio o, por lo menos, alguna tendencia hacia alguna dirección. Del estudio de estos registros se observa que existe una tendencia, pero en dirección al enfriamiento del planeta.

De acuerdo a los modelos, el primer lugar donde debería mostrarse un calentamiento son los Polos. De allí la abundancia de publicaciones y noticias sobre los desprendimientos de grandes témpanos de hielo en la Antártida, o la ausencia de hielos en el Polo Norte. Por lo tanto, fijarse en los registros de las Estaciones Climáticas de los polos y de las costas de Europa y Asia que están dentro del Círculo Polar Ártico. Una muy completa lista, con todos los gráficos necesarios se encuentra al alcance de cualquiera que acceda a Internet, en la página web del investigador australiano Dr. John Daly, en la dirección www.john-daly.com donde se publica la mejor y más actualizada información sobre el tema "Calentamiento Global". De dicha página se extrajeron algunos gráficos que son:

 

GRÁFICO. Relación entre las concentraciones de CO2 y las temperaturas globales

desde el año 1000.

 

El gráfico, es una representación de las concentraciones de CO2 y su relación con las variaciones de temperatura de la atmósfera. Aquí también se observa una clara tendencia hacia una disminución de las temperaturas de la atmósfera terrestre.

 

Las conclusiones son obvias. Si los termómetros de las estaciones y las lecturas de los satélites y globos sonda indican que la atmósfera se enfría, ¿por qué las naciones del mundo deben firmar el Protocolo de Kioto? ¿cuáles son, entonces, las motivaciones que se encuentran detrás  de esta campaña relacionada con un inexistente aumento de la temperatura de la Tierra? Geopolítica e intereses corporativos multinacionales juegan un papel fundamental. Los pueblos atrasados pagan los gastos de los países desarrollados.

 

¿Quién Calienta a la Tierra?

 

El Sol, ¿quién más? Y este factor es uno de los más importantes y menos conocido de todos los que se agitan en el tema del Efecto Invernadero. Se conoce desde hace muchísimos años que el Sol tiene variaciones regulares e importantes en el número de manchas sobre su superficie: ­ las conocidas «manchas solares» ­ que tienen un período promedio de once años. Además se han registrado grandes variaciones en la amplitud y número de estas manchas durante años pico. Hace relativamente poco tiempo se descubrió una posible relación entre el ciclo solar de once años y la Oscilación Cuasi Bianual (u OCB), un fenómeno estratosférico que influye sobre el clima y también sobre la magnitud del famoso Agujero de Ozono.

Las variaciones solares tienen que ver con las diferencias en la amplitud pico en diferentes «máximos» del ciclo de once años. Los investigadores notaron que un muy profundo mínimo de esas amplitudes pico (el llamado «mínimo Maunder»), coincidió con las Tº más bajas registradas durante la Pequeña Edad de Hielo de la segunda mitad del Siglo 17. Más aún, otro mínimo producido a principios del Siglo 19 (el «mínimo Spoerer») también fue acompañado por temperaturas mucho más bajas que en las décadas previas.

Cualquiera sean las razones, si comparamos las tendencias a largo plazo de las temperaturas de tierra durante los últimos 100 años con el número de manchas solares, se observan impactantes similitudes. Cuando se relacionan estadísticamente los registros de temperaturas regionales con los diversos factores solares registrados desde casi 1750, el promedio a largo plazo de la cantidad de manchas solares tiene una estrecha relación con las temperaturas registradas. (Fig. 3)

Estudiando la historia podemos comprobar que los cambios climáticos han fluctuado continuamente a lo largo de los siglos. Hay décadas que son predominantemente frías y otras son cálidas, pero a largo plazo (y aquí hablamos de cientos y aún miles de años) parecen fluctuar alrededor de un centro de gravedad, que es el promedio climático de largo plazo.

 

 

Figura. Variación de promedios anuales del largo del ciclo solar y la desviación de la media de temperaturas troposféricas en latitudes medias del Hemisferio Norte entre 1960 y 1990. El coeficiente de correlación entre los conjuntos de datos es del 76 %. La línea gris es el desvío de la media de las temperaturas (escala a la izquierda), mientras que la línea negra es el largo del ciclo solar, expresado en años.

 

 

Resumen Final

 

Puede afirmarse que los períodos fríos de la historia climática moderna (desde la aparición del humano en la Tierra), se relacionan estrechamente con los períodos que le han causado a la Humanidad graves problemas, mientras que los períodos cálidos (más cálidos que el presente) se consideran más benignos y favorables a la Naturaleza y a las actividades humanas, por lo cual han sido calificados por los científicos como «Óptimos Climáticos». Aún las regiones subtropicales gozaron de climas más favorables, es decir, más húmedos y frescos.

 

Invernadero, Adiós

 

Para terminar con este tema, queda el pensamiento del científico francés Haroun Tazieff, vulcanólogo, investigador, ex Ministro para la Prevención de Desastres de Francia, y otros títulos más (fallecido en 1998) ­ hablando sobre este el Calentamiento Global. Como podrán apreciar Tazieff tenía, además de un profundo conocimiento científico, una enorme cantidad de aquello tan difícil de encontrar actualmente: sentido común.

«En cuanto al Efecto Invernadero, presuntamente generado por el CO2 liberado por la quema de petróleo y sus derivados, carbón y madera, esto me parece a mí imaginario y tan irreal como la destrucción del ozono en la alta estratosfera» ­ «El CO2  juega un rol muy pequeño en el efecto invernadero, siendo el rol esencial jugado por el agua, ya sea bajo su forma visible, pequeños cristales de hielo suspendidos en las nubes, o por su forma invisible, el vapor de agua.»

 

«Como prueba de esto considero yo que el efecto invernadero es máximo en las regiones húmedas y mínimo en las áridas, mientras que la proporción de CO2 es la misma en ambas: 0,03%. Tome 24 h sin nubes en alguna zona Ecuatorial y otro en una zona desértica. La máxima temperatura diaria (en la sombra) es de 35oC a 36oC en el Congo (por ejemplo) y de 50oC a 55oC en el Sahara. La mínima temperatura nocturna es de 28oC a 30oC en el húmedo trópico y de 0oC a -5oC en Tibesti o en Hoggar. Hay una diferencia de 6º (entre mínima y máxima) donde hay una humedad del 95% al 100% y una diferencia de 50oC donde la humedad no pasa de los 15% a 20%. ¿En dónde está el mayor efecto invernadero? Donde se encuentra mayor humedad. »

«Ahora bien, la concentración de CO2 es la misma en la selva, el desierto, los mares, los polos y los picos de las montañas: No es el CO2 el que determina el efecto invernadero sino que es la humedad de la atmósfera.» 

- «Sostener que el aumento del CO2 en la atmósfera hará que aumente la temperatura revela o un análisis insuficiente de las causas del efecto invernadero, o una cierta mala fe. Es un análisis insuficiente porque se olvida que un eventual aumento de la temperatura del aire incrementará tanto la evaporación del agua de la superficie de la Tierra - principalmente océanos - y la transpiración de las plantas. Esto aumentará la nubosidad, que disminuirá la temperatura durante el día y la aumentará durante la noche. La nubosidad, de hecho, aumentará el albedo de la Tierra, es decir, la reflexión de la energía solar de vuelta al espacio exterior.»

«Todo esto implica una significativa autorregulación de la temperatura.». . «La alternancia de los períodos glaciales e interglaciales, está condicionada por tres factores astronómicos que varían de manera regular: por la inclinación del eje de rotación de la Tierra con respecto al plano de la eclíptica ­ cuyo período es del orden de 40.000 años; por la excentricidad de la órbita de la Tierra en relación al Sol ­ de un período de unos 100.000 años; y la precesión de los equinoccios, de unos 20.000 años. La cantidad de energía solar que recibe la superficie de la Tierra, y de allí su clima, depende casi exclusivamente de estos factores. Los alternados avances y retiradas de los hielos y la duración de estas épocas dependen de la interacción de estos tres factores. Aparte de estas variaciones mayores, el clima está fuertemente influenciado por la actividad del Sol mismo, que es en parte cíclica (el ciclo de las manchas solares de once años es el más conocido), y en parte impredecible - pero definitivamente importante. »

 

Molinos de Viento para Ecologistas

 

«He resumido aquí el muy solitario sendero que he seguido para descubrir que las catástrofes anunciadas con gran soplar de trompetas no son nada más que molinos de viento para que ecologistas crédulos se lancen sobre ellos. Después que adopté mi postura, primero con un pequeño libro escrito en 1989, luego en debates públicos y en apariciones en entrevistas radiales y televisadas, tuve la sorpresa ­ ¡Oh, que agradable sorpresa! ­ de recibir la aprobación de numerosos científicos, especialmente especialistas en esas materias. Por otra parte, he atraído innumerables enemistades, algunas ingenuas y otras de personas de honestidad bastante dudosa. Pero un pequeño número de amigos de calidad es mucho más valioso que una barra de «fans» o una pandilla de locos.»

Haroun Tazieff, 1993

 

 Referencias y Bibliografía:

o                                                        Ellsaesser, Hugh W., 1991, "Setting the 10.000 Year Climatic Record Straight," 21st Century Science & Technology, Winter, 1991, pp. 52-58 

o                                                        Ellsaesser, Hugh W., 1985, "Do the Recorded Data of the Past Century Indicate a CO2 Warming?", Lawrence Livermore Laboratory Contract, W-7405, Eng. 48, pp. 87-88. 

o                                                        Ellsaesser, Hugh W., 1982, "Should We Trust Models or Observations?", Atmospheric Environment, Vol. 16, No. 2, pp. 197-205. 

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